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El son de La Habana que conquistó Broadway llega a los Insurgentes

Buena Vista Social Club Con cinco Premios Tony y una banda que la crítica neoyorquina coronó como la más ardiente de Broadway, el musical que revive a Omara, Compay, Ibrahim y Rubén estrena el 12 de noviembre en la Ciudad de México

Hay discos que se escuchan y hay discos que se heredan. Buena Vista Social Club pertenece a esa segunda especie: el álbum grabado en los estudios EGREM de La Habana hace más de tres décadas, ganador del GRAMMY, devolvió al mundo el son cubano en las voces de músicos que parecían destinados al olvido. Hoy esa historia se cuenta sobre un escenario, y tras arrasar en Broadway, llega por primera vez a México.

El musical se estrenará el 12 de noviembre en el Teatro de los Insurgentes, uno de los recintos más emblemáticos de la escena teatral capitalina. La promesa es clara: un viaje a la música, la memoria y el alma de La Habana, con clásicos como “Chan Chan”, “Candela” y “Dos Gardenias” interpretados en vivo.

Cinco Tonys y la banda más ardiente de Broadway

Pocas producciones recientes han logrado un consenso tan rotundo entre público y crítica. Buena Vista Social Club se llevó cinco Premios Tony: Mejor Actriz de Reparto en un Musical, Mejor Coreografía, Mejores Orquestaciones y Mejor Diseño de Sonido de un Musical, además de un Tony Especial otorgado a los diez músicos que tocan sobre el escenario, reconocidos como la banda más ardiente de Broadway. Un galardón que dice mucho de la naturaleza del espectáculo: aquí la música no acompaña la historia, es la historia.

“¡El espectáculo más embriagador y cautivador de la temporada en Broadway!”

— Variety

Un equipo creativo de primer nivel

La puesta en escena original lleva la firma del director Saheem Ali. La coreografía de Justin Peck y Patricia Delgado, reconocida con el Tony, traduce la cadencia del son cubano en movimiento; las orquestaciones y arreglos de Marco Paguia, también premiado, dan una energía renovada a los clásicos. El libreto es de Marco Ramírez, y en Broadway la producción estuvo a cargo de Orin Wolf, John Styles Jr. y Barbara Broccoli, nombre ligado durante décadas a la saga de James Bond.

La versión mexicana está producida por Julieta González y reúne a un elenco amplio que combina voces consagradas del espectáculo con músicos y bailarines de raíz latinoamericana.

Las voces que dan vida a las leyendas

Analy como Omara. Ganadora del Festival OTI Internacional de 1989 y voz cantada de la Princesa Jazmín en Aladdín, suma más de tres décadas en la música, el teatro musical y la dirección vocal.

Héctor Sandarti como Compay. El conductor y actor guatemalteco, rostro de Hoy, Un Nuevo Día y La Casa de los Famosos, regresa al teatro tras montajes como Los Productores, Wicked y Toc Toc.

Coco Campo como Ibrahim. Cantante, compositor y multiinstrumentista colombiano, exvocalista de La Sonora Dinamita de Lucho Argain, con dominio de la salsa, la cumbia y la música cubana.

Guillermo Zamora como Rubén. Con más de 35 años de carrera, ha estado en Vaselina, Aladdín El Musical y Regina, además de producir espectáculos de gran formato.

Las versiones jóvenes. Mariana Dávila (Omara joven), premiada por su protagónico en Anastasia; Zark (Compay joven), actor y músico de la serie Contra las cuerdas; Eric Rodríguez (Ibrahim joven), bailarín cubano que formó parte de El Rey León en México, y el pianista colombo-mexicano César Cuervo (Rubén joven).

Completan la compañía, entre otros, Víctor Varona, Adrián Espín Samperio, Luna Manzanares, Jesús Velasco Mondragón, Fernando Azúa, Ungaav, Yoli Campos, Lisandra Sotolongo, Ana Pestana, Adolfo Ramos, Charlene Arian, Sofi Rodche, Lenny Zundel, Rommel Valencia, Edgar Ibarra, Silvestre Villarruel, Emilio Suárez, Yoanny Pino, Abel Sánchez Abarca, Dinza, Johnny, Johanne Congas, Eduardo Ramos y Rey.

Del corazón de La Habana a Broadway

Lejos de ser una lección de historia, el musical apuesta por un retrato íntimo. Sigue a Omara Portuondo, Ibrahim Ferrer, Compay Segundo y Rubén González en un país en transformación, mientras persiguen un sueño que parecía imposible. Es, en el fondo, una historia sobre segundas oportunidades, amistad y el poder de la música para trascender idiomas y generaciones.

Su origen también tiene algo de crónica de viaje. En 2019, el equipo creativo encabezado por Juan de Marcos, Marco Ramírez y David Yazbek viajó a Cuba para acercarse a las raíces de la agrupación, conocer a sus protagonistas y visitar el Estudio EGREM, donde se grabó el álbum que cambió la historia de la música latina. Ese recorrido quedó documentado en una serie de capítulos con momentos íntimos junto a figuras históricas del son.

“BUENA VISTA SOCIAL CLUB lleva la emoción de hacer música a Broadway.”

— The New York Times

Una noche para vestirse de son

Para el espectador que entiende el teatro como ritual, Buena Vista Social Club invita a una noche completa. El guiño natural está en el guardarropa: lino, guayaberas de corte contemporáneo, vestidos fluidos y un sombrero panamá evocan el Caribe sin caer en el disfraz.

Y la velada pide prolongarse después de la función con un cóctel de ron añejo o un mojito bien preparado, la mejor manera de seguir tarareando “Dos Gardenias” camino a casa.

Con sus cinco Tonys, una banda en vivo de primer nivel y un repertorio que forma parte de la memoria sentimental de varias generaciones, el estreno se perfila como una de las citas culturales imprescindibles del cierre de 2026. La música, como recuerda la propia producción, no necesita traducción.

**Por Aramis Flores, editor en jefe de Revista Cosas México | IG @nevermindmexico | aramis.flores@gmail.com