En redes sociales se ha gestado un movimiento mundial que busca liberar a Britney Spears de la tutela que tiene su padre sobre ella, su dinero y decisiones desde hace 12 años. Con el hashtag #FreeBritney, miles de personas han expuesto detalles que demuestran que la cantante está siendo arrebatada de su libertad para que un grupo cercano a ella siga obteniendo cuantiosas sumas de dinero.
Ver esta publicación en Instagram
La rebelión de la princesas del pop comenzó en 2005, cuando decidió ir a una estación de radio para estrenar, sin permiso de su disquera o su representante, la canción Mona Lisa. En ella se relata la historia de la caída de una mujer a la que todo mundo creía conocer y que fue “clonada” para que siguiera con lo que debía hacer en contra de su voluntad. Ese mismo día confesó que estrenaría un nuevo disco llamado Original Doll y ahí conocerían más de la verdadera Britney.
En cuestión de horas, sus representantes negaron todo y desde entonces comenzamos a ser partícipes de la caída de una de las estrellas del pop más influyentes de los últimos años. Primero fue la apresurada boda con Jason Alexander, su amigo de la infancia; después su boda secreta con Kevin Federline, quien era un bailarín de apoyo del Hotel Onix Tour y ahora padre de sus dos hijos, Jayden y Sean.
Ver esta publicación en Instagram
Alejada de los escenarios, Spears comenzó a realizar “travesuras” junto a su esposo, pero con el pasar del tiempo, los dos se vieron envueltos en excesos que terminaron en las portadas de los tabloides. Fue entonces cuando se cuestionó si la cantante era capaz de mantener la tutela de sus hijos, ya que en repetidas ocasiones, los paparazzis captaron momentos en donde ella colocaba a sus hijos en situaciones bastante peligrosas.
Ver esta publicación en Instagram
Con la presión mediática, la culminación del matrimonio que representaba su pase a la libertad, la exigencia de su disquera para entrar al estudio de grabación y la pérdida de la tutela de sus dos hijos, Britney terminó colapsando el 16 de febrero de 2007, cuando se rapó como un acto de liberación a todos los problemas que estaba viendo.
Ver esta publicación en Instagram
En 2008, su padre Jamie Spears consiguió que un juez le otorgara la tutela sobre la cantante argumentando que tenía una especie de demencia prematura. Al obtener el fallo de las autoridades, la cantante fue ingresada a una clínica para comenzar un tratamiento de estabilización la cual dio resultados, pero esto no fue suficiente para que ella recuperara su libertad, ya que el los meses posteriores fue obligada a retomar su carrera, la cual ha generado millones de dólares en los últimos 12 años.
Ver esta publicación en Instagram
Britney Spears recibe 1,600 dólares a la semana para sus gastos personales, si no los utiliza, debe regresarlos y se le entrega nuevamente la cantidad marcada por el juez. Mientras esto ocurre, su padre y su abogado reciben 1,1 millones de dólares por gastos de tutelaje, incluyendo los 100 mil dólares que recibe Jaime Spears como un sueldo por cuidar a su hija.
Ver esta publicación en Instagram
Estas son las actividades que Britney Spears no puede realizar sin autorización de sus tutores:
-Salir de su casa
-Votar
-Usar un celular que no esté monitoreado
-Manejar su auto
-Gastar dinero
-Hablar de la custodia en público
-Dar entrevistas que no tengan un guion autorizado previamente por sus tutores
-Contratar o despedir a alguien de su equipo
Ver esta publicación en Instagram
Los fans de la cantante comenzaron el movimiento #FreeBritney en respuesta a la prolongación de la custodia que imposibilita a la intérprete a tomar decisiones sobre su vida, argumentando que si es una persona que no tiene control sobre sus decisiones, como es posible que siga trabajando para generar dinero en negocios en donde su padre, su representante y su abogado, reciben grandes cantidades de dinero. Además, de que recientemente, el padre de la cantante la ingresó a un centro de rehabilitación por salir con su novio por una hamburguesa sin autorización de él.
Este movimiento llegó a estrellas que han decidido sumarse a la convocatoria de libertad, una de ellas es Cher, quien cuestionó la forma en la que ha sido medicada para ser explotada, pero no recibió el tratamiento para recuperar su vida.
“Toma los medicamentos necesarios para mantenerla trabajando, pero no los suficientes para tener una vida”

El acuerdo legal estará activo hasta el próximo 22 de agosto, fecha en la que sus tutores tendrán que entregar pruebas de su recuperación y así regresarle su autonomía, pero con la cancelación de su última residencia supuestamente porque su padre se encontraba delicado de salud, ha desatado rumores que apuntan a que están preparando todo para extenderla por muchos años más y así tener el control de una mujer que solo quería vivir su sueño en libertad.

