Un artículo en Cirugía Facial de JAMA anuncia una nueva enfermedad mental conocida como “Dismorfia de Snapchat”, la dismorfia es un trastorno por el que se tiene una preocupación fuera de lo normal por algún defecto, ya sea real o imaginario, que se percibe en las características físicas propias.
Este problema es dado gracias a filtros con una tecnología otorgada por programas como Snapchat y Facetune que modifica la cara del usuario retocándola sin necesidad de acudir a un cirujano estético. En pocos segundos puedes tener una nariz afilada, ojos grandes, y quitarte la grasa de las mejillas.
Aunque suene algo inofensivo, recientemente expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston revelaron en un artículo que no sólo se trata de una tendencia de moda, sino más bien de una obsesión.
Los médicos estéticos se están dando cuenta de que cada vez son más las personas que llevan fotos con filtros y fotos alteradas para señalar lo que quieren corregir. Lo llaman “dismorfia de Snapchat”, y aunque el término no es nuevo, cada vez se hace más común.

