Carlos Monroy Sampieri, egresado de la Universidad Veracruzana, es el creador de un mecanismo que, por medio de microalgas marinas, transforma el dióxido de carbono en oxígeno, purifica el aire y reduce la contaminación. Este mecanismo es capaz de filtrar el aire como lo harían 360 árboles.

El joven compartió en su sitio web que decidió crear el BioUrban para mejorar la calidad del aire en espacios abiertos, cerrados y zonas industriales; ya que la contaminación del aire genera siete millones de muertes anuales según datos de la Organización Mundial de la Salud. 

Así fue como nació el sistema de biofiltración de agentes contaminantes atmosféricos a base de microalgas. Este invento revolucionará la forma en la que buscamos reducir los niveles contaminates en el aire a causa de la actividad humana.

La idea original era construir un filtro para los escapes de coches, pero la idea se transformó en unas torres de uso interior de dos metros de alto y exteriores de cuatro metros, con la capacidad de filtrar el aire que consumirán en un día dos mil 290 personas. La tecnología desarrollada por el Carlos Monroy y su equipo utiliza organismos vivos: microalgas capaces de capturar los contaminantes mediante la fotosíntesis.

Monroy y su equipo han colocado torres en Puebla, Monterrey, Londres, Turquía, Colombia y Panama.