La actriz y cantante Demi Lovato sigue hospitalizada en Cedars Sinai, en Los Ángeles, una semana después de haber sido ingresada por una sobredosis que puso en peligro su vida.
La cantante todavía se encuentra muy enferma, con náuseas extremas y fiebre alta, por lo que no se sabe la fecha en la que será dada de alta.
“Está bajo el cuidado de médicos expertos y se espera que se recupere totalmente”. Su familia y amigos esperan que ingrese en un centro de rehabilitación en cuanto salga del hospital para evitar nuevas recaídas que vuelvan a poner en peligro su vida.
De confirmarse que Lovato consumió esta heroína se sumaría a la lista de víctimas de la epidemia de opiáceos que sufre Estados Unidos. En los últimos años ha habido un intenso consumo de esta familia de sustancias, tanto drogas prohibidas o fármacos.
La actriz Demi lleva años luchando con sus problemas con las drogas y el alcohol.
Reconoció que tocó fondo en 2010, a los 18 años. Cuando fue ingresada por primera vez en un centro de rehabilitación. De igual manera confesó que estaba tan metida en la cocaína y que pensó que no llegaría a los 21.
A sus adicciones se suman algunos trastornos psíquicos. Hace casi un año también habló abiertamente sobre que había sido diagnosticada con un trastorno bipolar y que había sufrido bulimia. Desde entonces ha apoyado las causas relacionadas con el cuidado de la salud mental.

