Las personas con hipotiroidismo tienen mayor riesgo a desarrollar transtornos depresivos.

 En el marco del Día Mundial de la Lucha Contra la Depresión, que se conmemora el 13 de enero, especialistas en Endocrinología aconsejan que cualquier persona adulta que experimente depresión por primera vez, acuda al médico para descartar algún problema en la glándula tiroides, pues ambos padecimientos suelen estar asociados.

“Las personas con hipotirodismo tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos depresivos, pues la glándula tiroides se encarga de producir hormonas que regulan el metabolismo, que a su vez controla la rapidez y eficacia con la que las células transforman los nutrientes en energía”, afirma el Dr. Rubén Silva Tinoco, especialista en Endocrinología.

La tiroides afecta indirectamente a cada célula, tejido y órgano del cuerpo, incluidos músculos, huesos, piel, aparato digestivo, corazón y cerebro, por lo que es de suma importancia verificar su funcionamiento.

“Cuando disminuye la producción de hormonas y afecta el metabolismo del cuerpo también se reducen los niveles de algunos neurotransmisores como la serotonina, encargada de la regulación de las emociones; la norepinefrina, encargada del ritmo cardiaco y la tensión; y GABA, cuyo neurotransmisor ayuda a controlar el miedo y el estrés en el cerebro, afectando así la salud mental y favoreciendo el desarrollo de depresión”, agrega el también director de la Clínica Especializada en el Manejo de la Diabetes de la Ciudad de México.

Entre los síntomas más comunes que acompañan a la depresión y al hipotiroidismo se encuentran el bajo estado de ánimo, cansancio, ganancia de peso, deseo sexual reducido y problemas de concentración.