Un paraíso en el estado de Querétaro como regalo a los servicios de Hernán Cortés y que hoy es Patrimonio Cultural

México es un lugar lleno de historia y sus relatos se extienden más allá de las ruinas arqueológicas y paisajes naturales, existen construcciones extraordinarias que han permanecido en el tiempo y que sí, si pudieran hablar, nos contarían increíbles relatos y muchas de estas construcciones son haciendas que han visto pasar la historia entre sus paredes.

Imaginemos poder pasar algunos días de este confinamiento, viajando en el tiempo para dormir y recorrer la Hacienda que se dice, Hernán Cortés le regaló a “La Malinche” en una demostración de su amor y agradecimiento por haber estar a su lado en lo que fue la misión que cambió su vida y la historia del mundo… imaginémoslo… pero es posible. Esa legendaria hacienda es la Galindo Resort & Spa en el estado de Querétaro.

Si mis paredes hablaran…esta es la historia que te contaría

En el corazón del estado de Querétaro, en el municipio de San Juan del Río, la Hacienda Galindo es nombrada así por la cercanía al Río Galindo y su construcción fue ordenada por Hernán Cortés para regalársela a “La Malinche” –allá por 1524– en agradecimiento a su extraordinaria actitud de servicio, a su talento conciliador y a sus conocimientos.

‘Ce-Malinalli’ -nombre náhuatl cuya forma reverencial era Malitzin- fue otorgada con otras 19 esclavas a Cortés en su llegada a Mesoamérica y “La Malinche” pasó a ser propiedad del español Alfonso Hernández Portocarrero. Cuando éste fue enviado a España, Hernán Cortés tomó a “Malinche” como concubina procreando con ella un hijo: Martín Cortés, lo que históricamente convirtió a la pareja en el símbolo del mestizaje en nuestro país.

Convertida al cristianismo, “Malinche” es bautizada con el nombre de Marina quedando al servicio de Cortés como intérprete, conciliadora y consejera hasta 1524. En ese año, llega de España la esposa del conquistador razón por la cual éste promueve el matrimonio de Marina con el capitán español Juan Jaramillo.

Es así como don Juan Jaramillo y su esposa Marina (Malinche), llegan en 1524 a la región de San Juan del Río según lo establece en sus escritos el propio fundador de esa ciudad Don Nicolás de San Luis Montañés. También se establece que Don Juan Jaramillo –por indicaciones del Gobernador Hernán Cortés– erigió una finca para Doña Marina (Malinche) cerca de un nuevo poblado de San Juan del Río.

A la muerte de Marina y después de varios propietarios a lo largo de la historia, sirvió durante la Guerra Cristera, de refugio a las monjas perseguidas. Hasta que en 1997 inicia un capítulo nuevo al convertirse en el hotel Fiesta Americana Hacienda Galindo Resort & Spa, operado por Posadas.

Actualmente el hotel, que es Patrimonio Cultural del estado de Querétaro por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es digna heredera de la arquitectura colonial con la que fue concebida y que se ha enriquecido con el paso de los siglos. Cada época y sus eventos han dejando testimonio en sus jardines, estancias, y como mudos testigos en sus paredes, permanecen las obras de arte originales de Cristóbal de Talavera que en su momento la hicieron la única hacienda con una colección de arte propio.

Hoy Fiesta Americana Hacienda Galindo Resort & Spa se enorgullece más que nunca de sus raíces y cuenta un historia en cada detalle, cada diseño y cada rincón de esta imponente finca. Cruzar sus puertas es adentrarte de lleno a la historia de México.

UBICACIÓN

El hotel está ubicado en la carretera Amealco-Galindo km 5.5, San Juan del Río, Querétaro.  A 15 minutos del municipio de San Juan del Río.

 

LUGARES DE INTERÉS

  •  Bernal (a 30 minutos, 62 km): En este Pueblo Mágico se encuentra el tercer monolito más grande del mundo.
  • Tequisquiapan (a 35 km): Pueblo Mágico que ofrece rutas de vino y queso, así como paseos en globo aerostático.
  • Amealco (a 28 km): Pueblo Mágico reconocido por la muñequita artesanal otomí, la cual ya es patrimonio cultural queretano. Querétaro (a 40 km): Considerada una de las ciudades más limpias y seguras del país, ofrece una gran variedad de restaurantes para todos los gustos, mirador en Los Arcos, Alameda, teatros y paseos en tranvía.
  • Viñedo La Redonda: Con una tradición de más de 40 años como vinicultores, su ubicación permite a La Redonda brindar al conocedor y no conocedor de vinos, un producto que puede equipararse con los vinos de las mejores áreas vitivinícolas.