Tratamientos no invasivos que le devolverán la frescura a tu rostro

Cada año nos da sabiduría, experiencia y aprendizaje; sin embargo, en nuestro rostro comienzan a marcarse las arrugas y las líneas de expresión; además perdemos firmeza, que con los años dan un aspecto de cansancio, incluso tristeza.

Para contrarrestar esto y devolvernos un poco de frescura existen procedimientos estéticos no invasivos, como la toxina botulínica y los rellenos dérmicos.

La toxina botulínica actualmente es uno de los aliados más valiosos de la medicina estética. Esta sustancia se infiltra en músculos muy específicos, como los del entrecejo, la frente o alrededor de los ojos, lugares donde se intensifican las arrugas. La toxina suaviza estas arrugas de la mímica facial, aportando un aspecto de juventud. Su efecto dura entre tres y seis meses.

 

Los rellenos dérmicos son tratamientos inyectables de soluciones biocompatibles que se aplican en ciertas zonas del rostro, cuello, escote y manos, entre otras zonas, para devolverle el sostén que la piel ha perdido con los años.

Uno de ellos es el ácido hialurónico, que es una sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro organismo y permite la retención del agua; sin embargo, con el paso de los años producimos menos y nuestra piel pierde hidratación, elasticidad y firmeza. Si lo aplicas su efecto dura hasta un año.

 

Otro relleno dérmico es la hidroxiapatita de calcio. Este bioestimulador a el efecto de relleno y promueve la generación de colágeno. Su aplicación ayuda redefinir el contorno facial, contrarresta la flacidez y corrige algunas imperfecciones. También sus resultados pueden durar un año.

La policaprolactona permite que las arrugas se desdibujan y la piel se ve y se siente más firme. También estimula la producción natural de colágeno. Esta se puede aplicar para uno, dos o tres años.

El ácido poliláctico es un bioestimulador que se puede aplicar en la cara, cuello, escote e inclusive en zonas del cuerpo como rodillas, brazos, glúteos y abdomen, logrando firmeza e incluso volumen hasta por dos años.

Fuente: Skin Project