Kim Kardashian decidió que su casa representara algo más que su hogar; ella quería que cada rincón tuviera una razón de ser, es por eso que desde el 2013 no ha dejado de hacerle modificaciones a la propiedad que adquirió junto a Kanye West en 2013.

 

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No se sabe las razones de la obsesión de la estrella de E! por tener una residencia con toques futuristas con aires de monasterio; pero las adecuaciones tomaron tanto tiempo que se vio obligada a vivir en la casa de su madre, Kris Jenner, mientras entregaban su mansión tal cual la quería.

 

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A pesar de todo, Kim confesó que desde que llegó a la propiedad en California no ha utilizado la piscina de la propiedad, así lo dio a conocer en entrevista para una revista de diseño de interiores.

“Nunca he usado nuestra piscina, la verdad. ¿Lo puedes creer? Pero aun así me encanta”

Pero no fue todo, la más famosa de las Kardashians confesó que la piscina y el jacuzzi causaron un debate entre ella y su esposo, pero al final uno tuvo que dar su brazo a torcer.

“Yo sí quería uno. El problema es que todo el mundo nos mostraba planos en los que estaba colocado a un lado y a Kanye no le gustaba en absoluto esa idea, pero a los niños les encanta nadar en el jacuzzi, así que yo no quería dar mi brazo a torcer”