Paco y Álex fueron los elegidos para que acompañaran a la banda irlandesa durante la interpretación de “Angel of Harlem”.

Con la bandera mexicana colgando en su espalda como capa, Álex recorrrió el escenario eufórico mientras tocaba la guitarra; Paco, concentrado ejecutaba los acordes de este que fue uno de muchos clásicos de la banda irlandesa.

De entre el público se escuchaban gritos de “Viva México” y se coreaba el futbolero “olé-olé-olé-olé”.

Paco y Álex fueron los admiradores escogidos por el grupo para, además de cantar con ellos, llevarse de recuerdo las guitarras acústicas que usaron en la segunda y última noche del grupo en su tierra Irlanda.

Desde el momento en que les entregan las guitarras y les ayudaron a colgárselas, los integrantes de U2 se notaban divertidos y así estuvieron durante el acompañamiento que hicieron en toda la ejecución. Al finalizar Bono les hizo una reverencia y se despidió de mano del pequeño Álex.