El Palacio de Kensington comenzó una revisión de las cámaras de seguridad luego de que un ex convicto ingresara al jardín donde el príncipe George y la princesa Charlotte jugaban con su niñera.

De acuerdo con lo publicado en el diario británico The Sun, Darren Benjamin, un ex convicto por el delito de tortura, ingresó a la propiedad para entregar muebles de una compañía independiente cuando los royals estaban jugando a pocos metros de él.

Los pequeños no estaban custodiados por lo que Benjamin tuvo la oportunidad de acercarse a ellos. Cuando el personal del palacio se enteró de esta situación, iniciaron un protocolo de revisión para corroborar que todo se encontraba en orden.

Ante la situación, el príncipe William y Kate Middleton se mostraron preocupados por la seguridad de sus hijos, por lo que están tomando cartas en el asunto.

“El duque ha sido informado y obviamente está interesado en lo que sucedió. Él cree firmemente que los criminales merecen una segunda oportunidad una vez que han cumplido su tiempo, pero está preocupado de que las políticas de seguridad actuales no sean lo suficientemente sólidas”, dijo una fuete al diario británico.

Darren Benjamin fue condenado a siete años de cárcel en 2008 luego de torturar por 20 minutos con agua hirviendo y apuñalar por la espalda a un hombre.