Muchísimos son los rumores que han surgido tras la cena de Navidad y Año Nuevo de la familia real británica, sobre todo por la supuesta invitación que la reina le hizo a la madre de Meghan a dicha celebración.

Todo apuntaba a que este sería el año en que una persona ajena a la realeza británica (Doria Ragland), acudiría a la celebración, sobre todo por el embarazo de la duquesa de Sussex y a que Harry es un gran fanático de su suegra.

Sin embargo Doria no desfiló junto a ellos en la caminata anual a la iglesia de Santa María Magdalena, lo cual comenzó a levantar sospechas de que había desairado la invitación de la reina Isabell II, aunque los expertos aseguran que esto no es posible.

“La sangre que corre por las venas de la realeza es la sangre de la tradición. Representan todo lo que es tradicional. Y la reunión de Sandringham en la Navidad de la Reina siempre ha sido solo para la familia inmediata”, reveló un experto, quien agregó que no se trató de un desaire, sino que la invitación jamás existió pues la tradición es sagrada.