Los príncipes de Monaco, Charlene y Alberto, celebran la llegada de su mellizos.  

Mónaco tiene un nuevo heredero y el príncipe Alberto y su esposa Charlene, dos hijos, un niño y una niña, que han recibido los nombres de Jacques Honoré Rainier y Gabriella Thérèse Mari. Los mellizos han nacido, mediante una cesárea programada, con dos minutos de diferencia, primero la niña y luego el niño.

Minutos después de que la noticia fuera difundida por medios locales, ha llegado la confirmación de palacio. El varón se convierte en el nuevo heredero del Principado y ostentará el título de marqués de Baux, y la pequeña, segunda en la línea de sucesión recibirá el título de condesa de Carladès, según ha especificado el comunicado oficial.

La nueva madre ingresó a primera hora de la mañana en el Hospital Princesa de Gracia de Montecarlo, dos semanas antes de la fecha inicialmente programada.

Cuando Alberto vino al mundo hace 56 años sonaron 21 cañonazos. Pero al llegar al mundo los dos niños se dispararon 42 desde el castillo de Fort Antoine y han repicado todas las campanas del Principado a la vez que se han oído las sirenas de los barcos atracados en el puerto.

Los príncipes no quieren regalos para sus niños y han indicado las ONG a las que se pueden hacer donaciones a nombre de los recién nacidos. Los niños serán presentados oficialmente dentro de unos días en el palacio de los Grimaldi.

El día 10, fecha de su nacimiento, fue declarado fiesta y se invitó a todos los habitantes del Principado a adornar sus balcones.

El que no haya antecedentes de gemelos en las familias de los príncipes hace pensar que Charlene se ha sometido a un tratamiento de fertilidad, ya que llevaba tres años casada y no había logrado quedado embarazada, algo que la pareja deseaba para así consolidar la línea de sucesión.