El empresario que llevó al interprete a Mérida, acusa al sol de haber bebido antes del concierto

Los caprichos de Luis Miguel’, quien pidió la “Luna y las estrellas” para salir a cantar, le costarán 11 millones de pesos a los empresarios que lo contrataron, al menos en la devolución de boletos.

Además, El Sol perderá un número indeterminado de fans, entre los que está incluido uno de los empresarios: “hasta sus discos voy a quemar’” expresó Enrique Vidal, durante una rueda de prensa.

Enrique Vidal, de Escena Producciones, dijo en la rueda de prensa que Luis Miguel por “capricho no se presentó, pero Luis Miguel sí estaba en Mérida y no llegó porque no quiso”, incluso, dijo que en el Aeropuerto se puede verificar en la bitácora el arribo del cantante, quien se negó a ir por vía terrestre al Coliseo, ya que exigía su traslado en helicóptero.

Aclaró que en el momento fueron rumores los que afirmaron que Luis Miguel estaba emborrachándose en la hacienda Temozón, lo cual fue divulgado por Jorge Rejón Beyonce, directivo del Coliseo Yucatán, quien afirmó al público esa noche que el cantante estaba ingiriendo bebidas alcohólicas en su cuarto de hotel.

Fuentes extraoficiales comentaron que incluso al personal del hotel se le hizo firmar una responsiva de confidencialidad para ‘evitar’ que detalles de la estancia del cantante se filtraran a la prensa. Tras la criticada cancelación del concierto en Mérida, Luis Miguel se escondió del escándalo en Cancún . El diario La Verdad difundió las imágenes del movimiento que provocó el interprete en la terminal privada del Aeropuerto Internacional de Cancún: personal de tráfico en pista, seguridad y asistentes. Un avión lo esperaba, mientras ‘Luis Mi’ era trasladado en una camioneta negra para evitar ser visto; sin embargo se observó parte de su vestuario, entre ellos portatrajes de la prestigiada marca ‘Emporio Armani’