Las alianzas marcan el compromiso de las personas para alcanzar un objetivo común, es decir, dos destinos que se unen para crear una semilla donde germinarán nuevos sueños y caminos por recorrer.
El intercambiar anillos se convierte, en un ritual sagrado donde las personas, sin importar credos, razas u orientación sexual, se fusionan para crear algo nuevo. Pineda Covalin quiere formar parte de esta celebración lanzando al mercado, por primera vez, su colección de alianzas inspiradas en el maíz y en las raíces en oro amarillo y blanco de 18 quilates. Cuenta la leyenda del pueblo Maya – Quiché que los dioses crearon a los hijos de esta tierra con el fruto sagrado del Maíz. Mezclaron maíz amarillo y maíz blanco y así amasaron la carne de las primeras madres y los primeros padres.
Y como el Maíz brota desde las entrañas de la tierra elevando sus frutos hacia el cielo, así nuestros padres se levantaron para recibir los dones de la vida, confrontados con el calor de la Tierra que contiene la belleza del cambio; purificados con el Agua que lava, refresca y bendice todo lo que crece; animados con el aliento del aire que está hecho de palabras, perfumes y música, e iluminados por el Fuego, que alimentó su energía.

