Estos productos toman mayor relevancia por sus beneficios a la salud, fortalecen nuestro sistema inmune y apoyamos la economía local

Por Diana Salado Lucero

Uno de nuestros propósitos de Año Nuevo casi siempre es tener una mejor alimentación y este 2021 con mayor razón, pues ante el Coronavirus nuestra salud y sistema inmunológico deben estar doblemente fortalecidos.

A causa de esta enfermedad hemos puesto mayor atención al origen y producción de los alimentos que consumimos, por eso los productos orgánicos tomaron mayor relevancia en los últimos meses. Estamos dispuestos a pagar un poco más por productos naturales, sin conservadores e impulsando el consumo local.

La nutrióloga Alejandra Toledo, de Campo Vivo, nos habla de la importancia de una alimentación orgánica. “El ser humano está diseñado para convivir en equilibrio con la naturaleza, desde ahí comienza la importancia de incluir alimentos naturales. Gracias a éstos es que nuestro cuerpo puede optimizar todas sus funciones y mantenernos saludables”.

Un alimento orgánico es como deberían estar todos los alimentos que consumimos; que no tengan fertilizantes, pesticidas, químicos, hormonas, etc. “Son aquellos que tienen su periodo específico de cosecha y que obtienen de la tierra todos los nutrientes en su debido tiempo”, explica.

Si quieres comenzar a consumir este tipo de alimentos la nutriólogo nos brinda algunos tips:

Brillo. Cuando vemos una fruta muy brillante es un signo de que su proceso ha sido modificado. Esas ceras se van a nuestro cuerpo y cambian el proceso orgánico de nuestro cuerpo, se acumulan y pasa que nuestro cuerpo no sabe cómo eliminarlos.

Certificaciones y características. Para saber si un alimento es o no orgánico existen certificaciones, pero si no lo sabes, lo identificarás observando su tamaño, forma y peso. “La naturaleza no nos da productos iguales y perfectos; todos tienen tamaños, sabores y texturas diferentes”.

Productores locales. La naturaleza no se equivoca y los productores saben en qué momento recolectar los alimentos y cosechas. La experta nos invita a consumir una dieta de rotación, es decir, de diferentes cosechas.

Alimentos de temporadas. Aprovecha los alimentos que son de temporada porque la tierra les brinda esos nutrientes y son los que nuestro cuerpo necesita. Lo productos que vienen con caducidad larga (más de 8-9 meses) le hacen daño a nuestro cuerpo.

PROTÉGETE ESTE INVIERNO

Consume los alientos de temporada y que están en mayor proporción. De hecho es cuando están más baratos.

Para el invierno la recomendación es consumir Vitamina C para conseguir los antioxidantes que requiere el cuerpo. La encontramos en los vegetales como espinacas, cale, calabacitas, zanahorias, betabel, yuca, papa. “Esos vegetales almidonados por la cantidad de energía que necesitamos por el frío”.

Frutas cítricas: mandarina, toronja, naranja, kiwi, melón, tejocote, jícama.

Semillas, nueces, granos.

Baños de sol porque sintetizamos Vitamina D, que interfiere, mejora y refuerza nuestro sistema inmune.

DATO:

Al menos el 60% de nuestra alimentación deben ser con productos naturales y vivos, pero lo ideal es que sea del 80 por ciento.