De acuerdo con un estudio de la Sociedad Norteamericana de Menopausia, las mujeres con mal carácter poseen un sistema inmunológico más desarrollado y por ello son menos propensas en adquirir alguna enfermedad originada por un virus o una bacteria.

Tras una investigación que analizó las defensas de las mujeres con mal genio; el resultado fue bastante interesante y da veracidad a las creencias populares que aseguran que nuestra salud está relacionada con nuestras emociones.

Los investigadores encontraron que aquellas mujeres que no dan a conocer su descontento o que se reservan sus necesidades y ponen en primer lugar a los demás padecen más trastornos de salud que van desde colesterol alto, depresión, obesidad y hasta estreñimiento son los problemas más frecuentes de quienes suprimen sus emociones; esto en contraste con las mujeres de mal carácter.

El estudio reunió a más de 300 mujeres, a las que evaluaron sus momentos de ira, euforia, las veces que se quejaban y cómo liberaban su frustración. Quienes recurrían al enojo con mayor frecuencia eran más sanas y psicológicamente más estables.

Los investigadores invitan a la población a expresar sus emociones para evitar desarrollar enfermedades cardiovasculares. Además, es necesario para tener una salud emocional óptima.