Actualmente una de las percepciones más comunes que se tienen es que el tiempo no alcanza para nada y no podemos cumplir las ocupaciones diarias.

De acuerdo con la terapeuta Tania Luna es posible modificar algunas programaciones del cerebro para hacerlo creer que en realidad hay tiempo de sobra.

“El cerebro opera de maneras diferentes a como lo hace un reloj, así que podemos hacer el el tiempo fluya o se detenga dependiendo de lo que busquemos hacer”, asegura Luna.

El primer paso consiste en aprender a esperar más, tener más consciencia sobre el control de la vida más allá del paso del tiempo, eso ayuda a sentir que los segundos no va a contra reloj.

También la terapeuta sugiere que se los planes se hagan con antelación de algunos meses; que llegues más temprano a un lugar para que sigas aprendiendo a esperar.

Además puedes volver a medir el tiempo, Tania pide a sus pacientes asentar un momento de su día para tomar una pausa, respirar y tomarse un tiempo para despejarse.

“Para poner a tu cerebro de nuevo en un modo más relajado, la psicóloga asegura que es bueno tomarse al menos 15 minutos a la semana de no hacer absolutamente nada, desconectarse de forma total”.

Una actividad que ayudara a sentir que el tiempo no pasa demasiado rápido es pensar en momentos que provoquen bienestar y te hagan olvidarte del estrés.