Por Eridani Salazar
La emergencia de salud que ha azotado al mundo este 2020 ha llevado a la humanidad a quedarse en casa donde se ha reencontrado y ha comenzado a reflexionar sobre cómo sus decisiones influyen de manera importante a lo bueno, pero también todo aquello que genera un desequilibrio. Este estado de introspección, ha abierto oportunidades para los artistas que desean dejar documentar, a través de sus proyectos, las nuevas formas en la que la humanidad se relaciona.
“Soñé Contigo” es un tema creado por Carlos Sadness derivado del impacto que le produjo transitar por las calles de Barcelona durante la pandemia y en exclusiva nos compartió cómo su necesidad de comunicar lo que estaba sintiendo lo acercó a Marco Mares, con quién trabajó a distancia.
¿Qué les ha dejado como artistas esta nueva experiencia de colaborar a distancia pero con las emociones más expuestas debido a lo que pasa en el mundo?
Nos ha enseñado a trabajar con lo mínimo, con lo que teníamos en casa y a sacarle el mayor partido creativo posible. No podíamos grabar baterías, pero podíamos jugar con los instrumentos que tenemos por casa hasta conseguir sonidos interesantes. También hemos trabajado enviando notas por whatsapp, y esperando a que el otro se despertase por el distinto huso horario, ha sido divertido y emocionante.
¿Qué le aportó cada uno al otro como artista y como ser humano durante la creación de este tema?
Pues es cool crear una canción desde dos puntos de vista y poder dialogar sobre si una frase puede mejorar, sobre si una melodía es adecuada o puede ir hacia otro lado. Creo que de ese intercambio de opiniones acaban saliendo cosas muy buenas. Yo estoy acostumbrado a trabajar solo, siempre compongo bastante solo y esta vez era divertido poder intercambiar y opinar con Marco Mares.
¿Por qué los artistas son los primeros en enviar dosis de esperanza a través de su música cuando la humanidad pasa por un mal momento?
Porque supongo que la música nos ha salvado de muchas situaciones, es algo que canaliza sentimientos y cuando uno necesita ponerse de buenas, intenta agarrar una canción que le levante, y cuando tiene ganas de llorar, busca otra que le ayude a hacerlo. No podemos ayudar a nivel científico, pero tal vez sí en lo emocional.
¿Qué experiencia debe quedarle al mundo al despertar de este sueño al que llamamos confinamiento y retome sus actividades?
Es difícil saberlo o sacar conclusiones, sería una pena pensar que ahora va a ser más difícil que nos abracemos, no me gustaría que esa fuera la lección, quizás prefiero pensar que hemos de apoyar más el hecho de que exista una sanidad accesible para todos y que esté preparada para cosas así. Que quizás estas cosas nos ponen más en peligro que las guerras y estamos más preparados para lo segundo que para esto.
¿Cuál creen que sea el cambio en la industria musical después de pasada la emergencia?
Espero que se encuentren fórmulas para poder reubicar todo, pero soy consciente de que la industria de los shows va a sufrir un importante golpe. Tengo la esperanza de que se recupere compensando en un futuro todo lo que ahora no podemos hacer, que la gente no pierda ganas de vivir esas experiencias.
¿Qué planes aún tienen en pie para lo que resta del año?
Pues tengo que sacar un disco muy próximamente, así que eso es un gran plan, lo que no sé es cuándo empezará a girarse, pero de momento me ilusiona enseñar las nuevas canciones al mundo. Estén en casa, paseando a los perros o bañándose en el mar.
