La situación en la que actualmente nos encontramos en el país a causa de la pandemia por Covid-19 ha provocado que muchas personas experimenten ciertos niveles de ansiedad en sus vidas. En entrevista para COSAS, la Mtra. Ingrid Martínez, Coordinadora del programa de Prevención en el Tecnológico de Monterrey nos explica más sobre este tema.

Todas las situaciones suceden por algo es por esto la especialista nos explica qué tenemos que aprender de esto, “Definitivamente estamos viviendo un proceso nuevo, diferente y retador. Por lo regular nunca estamos preparados para los cambios, al contrario, preferimos no experimentarlos, no nos atrevemos a enfrentar el miedo provocado por los nuevos retos, y justo esto que estamos experimentando, esta pandemia que vivimos, este confinamiento, es eso, un reto. No estábamos acostumbrados a estar tanto tiempo en casa; a dividir las tareas del hogar con las del trabajo; a no ver y convivir con la familia, los amigos y compañeros; a estar distantes de tantas cosas, pero, probablemente, esta sea ahora nuestra nueva realidad, nuestra cotidianidad y nuestras nuevas costumbres”.

El estar en una situación de constante incertidumbre puede provocar una tensión contante es por esto que Ingrid explica lo siguiente: “Todo cambiará, por lo que es probable que en algunas ocasiones experimentemos un episodio de ansiedad o angustia, pues es nuestra respuesta cuando sentimos miedo, peligro o amenaza; por lo regular solemos temer lo peor, estamos en alerta, pensamos en el futuro de manera catastrófica, nos sentimos agobiados y agotados .No saber qué nos espera y no tener claridad de las cosas nos hace sentir así, pero si las cosas así serán, ¿qué debemos hacer para sentirnos mejor? Lo real es que debemos aprender a adaptarnos a los cambios y lograr tener un equilibrio emocional, disfrutar cada momento, cada día y aprender de lo que tenemos”.

Sobre el tema de si en algún momento la sociedad logrará sentirse mejor y encontrar un equilibrio en las emociones, nos reveló, “Sí, debemos aprender a manejar nuestras emociones, es un nuevo reto y suena complicado, pero solo se trata de dialogar y expresar lo que sientes, no reprimas tus emociones, no temas sentirlas, reconócelas, sé flexible ante las circunstancias y situaciones complejas, habla con tu familia, hagan acuerdos, dialoguen. Organiza una rutina de trabajo, ten horarios estrictos para tus actividades tanto personales como laborales, activa tu cuerpo a través del ejercicio y relaja tu mente practicando meditación y ejercicios de respiración. Mantén comunicación con tus seres queridos, realiza una llamada o un videoenlace con ellos y conversen”.

Informarse con fuentes confiables; tener información actualizada sobre la situación, ayudará a medir el riesgo y a tomar precauciones razonables, pero evita prestar atención a rumores infundados e información de fuentes no confiables. Cambiar todos esos pensamientos catastróficos por pensamientos positivos, no perder de vista el plan de vida, metas, sueños, tenerlos presentes es un motivador para el día a día, mirar alrededor y agradece lo que se tienes y lo que se es.

Además de recalcar que estás experiencias ayudan para valorar las cosas que en su momento se había olvidado, “La vida nos tiene que poner retos o adversidades en diferentes escenarios para darnos una enseñanza, un aprendizaje y una experiencia que nos haga darnos cuenta que a veces las cosas a las que les tenemos miedo o las que creíamos necesitar para vivir, en realidad solo están en nuestro pensamiento y no son tan necesarias, pero nos aferramos tanto a esa idea que si no pasamos por esa lección de vida, no logramos verlo. Es ahí en donde la vida nos pone un alto y nos enfrenta a aquello que tanto temíamos y empezamos a darnos cuenta de que somos más fuertes y valientes de lo que creíamos, que somos capaces de adaptarnos a los cambios que sean necesarios, de lo fuertes y valientes que somos, pero sobre todo de la capacidad que tenemos de adaptarnos a lo que tenemos”.

Para finalizar, la Mtra. Ingrid Martínez envía este mensaje: “No le tengas miedo a lo nuevo que se presente, recíbelo con gusto y empieza a observar y darte cuenta qué es lo que vas a aprender y cómo te hará crecer. Siempre, ante cualquier adversidad, sacude todas esas sensaciones de agobio, de angustia, y piensa, ¿qué es lo que tengo que aprender?, ¿qué mensaje me está dando la vida? Y cuando tengas la respuesta habrás aprendido y crecido como persona. Así que siéntete tranquilo ante esta adversidad, toma un respiro y fluye”. concluyó.