Querétaro es uno de los polos más importantes de desarrollo del vino en México y hoy muestra su vocación para el enoturismo con nuevas propuestas para disfrutar en el verano

Por Gonzalo Martínez Mendez

Querétaro se distingue por ser tierra que posee una gran historia por haber sido testigo de varios acontecimientos históricos importantes de nuestro país, además de tener ser una ciudad con el estilo barroco colonial del siglo XVIII.

Además de estar en el centro del país y tener muchas maravillas para visitar como museos, su centro histórico, calles y gente. Es uno de los spots turísticos por excelencia en nuestro país con unas vistas preciosas y dignas para subir a sus redes sociales; la gastronomía también es fantástica a tal grado de poseer la ruta del vino y queso, una de las más emblemáticas y que miles de turistas visitan cada año.

Su clima cálido y su gran ambiente, hacen que cualquier época del año sea buena para disfrutar del enoturismo y agroturismo, ya que se ha convertido en uno de los lugares favoritos para los amantes del vino y disfrutar de sus propuestas.

Es por ello que muchas casas vinícolas quieren establecerse en este lugar para formar parte de la familia queretana. Así se desarrolla el nuevo complejo de viñedos y bodega de La Terquedad, una empresa familiar que gracias al amor y perseverancia de todos sus integrantes pudieron establecerse para ofrecer un experiencia a sus visitantes.

En tierras de Los Cues, en el municipio de Huimilpan, se levanta el viñedo La Terquedad con una visión fresca enfocada en la generación de experiencias en torno al vino y la gastronomía. El vino este vino apenas comienza su historia pero ya denota un sabor auténtico que transmite la esencia mexicana. La versatilidad y calidad es lo que caracteriza la propuesta sincera y que crecerá con el paso del tiempo.

Para los creadores de este proyecto, Roberto y Lucy Loyola, y sus hijos, “Querétaro es una tierra que vuelve probable lo improbable”. Les consta porque justamente ahí, ellos mismos, en medio de lo que parecía imposible, vieron nacer su proyecto.

La bodega produce vinos monovarietales con uvas de Merlot, Tempranillo y Syrah. Aunque en el 2020 empezó la plantación de Malbec, Chardonay y  Viura (Macabeo).

Además de los caldos, tiene un concepto gastronómico para los visitantes y amantes del vino para tener una experiencia en un espacio que conmemora la utilización de ingredientes frescos y de campo, que cautivarán hasta el paladar más exigente con un maridaje inmejorable

Sin duda la casa vinícola La Terquedad sintetiza la voluntad de lograr algo que parecía imposible, en una tierra donde la dificultad para labrar lo único que forjó fue el deseo por trascender límites.