Lo único que no hacía perfecta a la cerveza era la resaca, sin embargo un grupo de investigadores rusos de la Universidad Federal de los Urales ya lo han logrado y desarrollaron un método para producirla, lo mejor de todo es que no eliminaron el alcohol, así que han alcanzado la gloria máxima.

El método consiste en reducir los efectos tóxicos de la cerveza y para hacerlo agregaron vitaminas y minerales, y extractos de algas y plantas, como la chlorella, alga que contiene efecto depurador y 19 aminoácidos, ingredientes que son de bajo costo, por lo cual su precio no se dispararía.

Otra parte del método fue producirla bajo un estricto control en las condiciones de su fabricación como la temperatura, y los saborizantes que le son añadidos. Además de todo los remanentes de su elaboración están pensados para hacer galletas y barras de granola. Un total ganar-ganar.

Aún no se sabe cuándo estará disponible para su comercialización, sin embargo muchas empresas cerveceras estarán interesadas en implementar esta metodología en sus productos, así como los consumidores la estarán esperando con ansias.