Debido a la pandemia del coronavirus (COVID-19) y las medidas implementadas para controlar la propagación de la enfermedad, como el distanciamiento social, la rutina de las personas y las actividades diarias se han modificado en tiempo récord. Como consecuencia, pueden presentarse alteraciones en la piel del rostro debido al estrés, preocupación e incertidumbre, así como resequedad y falta de brillo por cambios ambientales repentinos o disminución de vitamina D consecuencia de la exposición limitada a luz del sol en los últimos meses. Ahora, ante un posible retorno a la normalidad, es importante cuidar el área de las primeras exposiciones largas al sol con ciertos productos, ya que la piel debe acostumbrarse al clima de verano de forma gradual para prevenir daños severos como inflamaciones o quemaduras.

Existen diferentes métodos como el uso de sueros faciales, que pueden ser aplicados no solo durante épocas calurosas, pero cobran mayor relevancia en este tiempo donde habrá nuevamente una exposición de la piel con los rayos UV. De esta manera, al utilizar este tipo de productos pueden evitarse problemas como el foto-envejecimiento, el cual es un daño causado por la crónica exposición a los rayos solares que degrada el colágeno (proteína encargada de unir, dar flexibilidad y firmeza a los tejidos de la piel) provocando envejecimiento prematuro de la piel, aparición de líneas de expresión y manchas, entre otras lesiones. Por ello, el cuidado de la piel del rostro en la nueva normalidad debe contar con una rutina de limpieza y protección específica que cubra las necesidades actuales, así como prestar atención a que las primeras exposiciones sean de máximo 20 minutos.

Para perder el miedo a exponerse a la luz solar en la nueva normalidad es fundamental reforzar el cuidado de la piel del rostro con productos que la hidraten, renueven y protejan para mantenerla luminosa, firme y sana.

“Durante las épocas de calor es importante optar por usar productos más ligeros, menos densos y que contengan más agua que grasa como los sueros o “serum”. Esto se debe a que su fórmula es más ligera, pero sin perder la capacidad de penetrar las capas más profundas de la piel gracias a su alta concentración de principios activos que permite ver resultados visibles en poco tiempo por su acción intensiva. Además, una ventaja que posee sobre una crema es que no deja acabado graso, lo que es ideal evitar durante el fin de verano”, indicó José Navarro, director general de St. Joseph’s.

Hidrata 

La piel funciona como una barrera protectora ante los factores internos y externos como la contaminación, el estrés, el clima, la exposición al sol, entre otros. Este último puede causar deshidratación y resequedad, lo cual da como resultado una piel áspera y menos elástica que, con el tiempo, puede agrietarse y presentar descamación provocando la aparición de arrugas. Por ello, es necesario reforzar su cuidado manteniéndola hidratada y aportándole los nutrientes necesarios que pierde por la exposición solar.

Para evitar este tipo de daños, es importante complementar la rutina de cuidado de la piel con productos que la estimulen como “tu rostro hidratado” que es un serum dermo-renovador que protege e hidrata la piel gracias a su fórmula a base de ácido hialurónico (retiene agua e incrementa la producción de colágeno). Y, que actúa a la par como un suero anti-edad al contar con acetyl hexapeptido 8, péptido que reduce la profundidad de las arrugas hasta un 32 por ciento en 28 días, así como glicoproteína, compuesto que protege a la piel de la sequedad, disminuye las líneas de expresión y mejora el proceso de cicatrización, dando como resultado una piel más firme y luminosa.

Renueva

Exponerse nuevamente a los rayos UVA (daños en la epidermis) y UVB (daños en la dermis) puede acelerar el envejecimiento de la piel y afectar el ADN celular, lo cual ocasiona arrugas profundas, flacidez, adelgazamiento y disminución en la elasticidad, siendo un daño perjudicial para la salud al ser propensa a contraer alguna enfermedad.  Por ello, también se debe contar con una rutina que incluya el uso de productos con acción renovadora y reparadora ante los daños solares. Gracias a su textura y a su concentración de ingredientes más alta que las cremas, los sueros pueden atender estos problemas puntuales en todos los tipos de piel.

“Tu rostro renovado” es un serum retro age especializado en combatir el aspecto rugoso y las líneas de expresión formadas por el paso de los años y la exposición solar gracias a sus ingredientes como Renaissance, péptido que actúa como una estructura 3D para mejorar el soporte de los tejidos, lo cual permite regenerar y reconstruir la piel. Y, Reproage que ayuda a la reprogramación celular de la epidermis para lucir una piel rejuvenecida y suave de 13 años menos en personas de 30 y 40 años y de 17 años en personas de 50 a 55 años.

Protege

Para complementar la hidratación y la renovación en la piel otro paso importante es la protección, ya que exponerse al sol después de meses sin tener contacto directo con los rayos UV, en jornadas continuas sin los cuidados adecuados, puede empeorar los daños. Incluso, los días nublados también son perjudiciales porque los rayos UV son los principales responsables del deterioro de la piel, mas no el clima.

Por ello, se deben aplicar medidas diarias de cuidado como el uso de bloqueador con un filtro de protección solar (FPS) mínimo de 30 a 50, el cual debe ser aplicado 30 minutos antes de exponerse al sol y reaplicarlo cada dos horas. También, se recomienda el uso de sombreros que puedan cubrir la cara, las orejas, el cuello y la cabeza; usar lentes con filtro solar; tener una alimentación balanceada y tomar agua para mantenerse hidratados; así como evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 a las 16:00 horas, ya que los rayos solares son más intensos en este periodo.