La copa menstrual es un recipiente que se inserta en la vagina  durante la menstruación. A diferencia de los tampones, este artefacto no absorbe la sangre y se queda contenida en el interior hasta que se extrae y se desecha el líquido. Especialistas recomiendan utilizar la copa para reducir el uso de las toallas sanitarias y los tampones; ya que su descomposición tarda muchos años y contaminan el ambiente.

 

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Existen varios mitos al rededor de la copa menstrual que hoy vamos a destruir.

La copa puede perderse dentro del cuerpo

Esto es falso, este aditamento se inserta en la primera parte de tu vagina, por lo que resulta difícil que se introduzca más de lo necesario.

 

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La copa se puede caer mientras caminas

Puedes sentirte segura de caminar, correr y hasta montar bicicleta. La forma de campana está pensada precisamente para que pueda mantenerse sujeta al interior de tu vagina.

La copa puede causar alergias

Según estudios, es prácticamente imposible que esto ocurra. La copa está fabricada con material quirúrgico. Además, existe una larga lista de materiales de los que están fabricados y han pasado por un riguroso examen de calidad.

 

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La copa es poco higiénica

De hecho es mucho más segura e higiénica que los tampones y las toallas femeninas. Lo que debes tener en cuenta es mantenerla limpia cada que vacías su contenido.

No se puede hacer pis o caca cuando la usas

Esto es mentira, puedes hacer tus necesidades con la copa puesta. No tengas miedo de que se mueva ya que tus músculos vaginales la mantendrán en su lugar hasta que la retires.