Las redes sociales nos han bombardeado con rostros y cuerpos “perfectos”; esto ha llevado a miles de personas, en mayor parte mujeres, a recurrir a procedimientos quirúrgicos para encajar en ese estándar.

¿Te imaginas que tu trabajo sea estar expuesto todo el tiempo a la opinión pública?, suena a una tortura, pero es lo que viven muchas famosas para mantener a su popularidad en redes sociales. Selena Gómez confesó que una de las razones por las que abandonó Instagram fue porque comenzó a sentirse insegura sobre su cuerpo y llegó a pensar en recurrir a una cirugía plástica, misma que no necesitaba.

Pero otras famosas sí han recurrido al bisturí para modificar alguna parte de su cuerpo. Una de las intervenciones que se han popularizado en los últimos meses es la bichectomía, un procedimiento para destacar los pómulos y perfilar el rostro.

¿Qué es la bichectomía?

Es una técnica estética mínimamente invasiva, en la cual se extraen las bolsas de bichat, o en palabras más comunes la grasa que se acumulan en las mejillas y consiste en hacer dos pequeños cortes de un centímetro en el interior de la boca, una de cada lado, a la altura de la parte intermedia entre las muelas, desde donde se extraen las bolsitas de grasa, con el objetivo de perfilar el óvalo facial con resultados permanentes, pues la grasa eliminada no se vuelve a reproducir.

La duración de la operación es de menos de una hora, se realiza bajo anestesia local y se puede retomar inmediatamente la rutina del día, sólo se debe seguir una dieta blanda durante una semana y esperar que se desinflame el rostro para ver los resultados, que es un rostro bien definido y perfilado.