El Blue Monday tiene lugar el tercer lunes de enero y de acuerdo con los expertos en comportamiento social, se define por razones como el fin de la Navidad, la vuelta al trabajo, el inicio de la temida cuesta de enero y ver que pasan los días y no estás cumpliendo los propósitos de año nuevo 2015.

El Blue Monday tiene lugar el tercer lunes de enero y de acuerdo con los expertos en comportamiento social, se define por razones como el fin de la Navidad, la vuelta al trabajo, el inicio de la temida cuesta de enero y ver que pasan los días y no estás cumpliendo los propósitos de año nuevo 2015.

El ‘Blue Monday’ se identificó por primera vez en 2005 de acuerdo a una fórmula ideada por el investigador de la Universidad de Cardiff y experto en motivación Cliff Arnal, quien llegó a esta conclusión tras estudiar las variables del clima, su escasa liquidez para pagar algunas deudas y su decepción por haber incumplido los propósitos del nuevo año.

Sabemos que enero es un mes triste y duro pero, ¿queremos que lo sea? Por supuesto que no. Entonces, ¿cómo rompemos con esta realidad? Isaac Vilchis, psicólogo del equipo de ADAMS Capacitación, nos ofrece unos consejos para conseguir que enero sea un mes mejor.

  1. Presta atención a tus relaciones familiares y amistosas, conservalas, procuralas, desarrollalas. El bienestar humano está ligado con una buena socialización. Si surgen conflictos, no los dejes pasar. Mejor se preventivo y haz lo posible por mejorar tus relaciones interpersonales.

  2. Planifia tu economía personal. Los mercadólogos hacen su trabajo. Tú igual haz el suyo organizando tu presupuesto y evitando caer en las tentaciones de gastar.

  3. Si pretendes regalar, date unos minutos para conocer a las personas a quienes quieres darle un detalle. Recuerda que el mejor regalo no es el más ostentoso, sino el que es útil, sirve, y se usa.

  4. Privilegia el logro de metas de largo plazo por encima de las metas de corto plazo. Guarda tu dinero y espere a los remates de finales de enero para comprar a mejor precio.

Aunque seguro existen más recomendaciones, lo que vale no es tener todas, sino aplicarlas.