La Semana de la Moda de Milán abre con Diesel, Cavalli, Del Core y Alberta Ferretti.
Por Imelda Hernández.
El evento se llevó a cabo del 22 al 28 de febrero donde demostraron la elegancia en todos los sentidos.
Denim, denim y más denim, la colección de debut en la pasarela de Glenn Martens para Diesel, fue presentada ante cinco estatuas inflables gigantes vestidas con jeans, del tamaño de un remolque.
El desfile se abría con una belleza asiática vestida con unos jeans oversize, botas y un sujetador mini, todo en denim lavado, también comenzamos a observar desde jeans con bolsillos destrozados combinados con un sujetador y pantalones acolchados de estilo hipster, hasta vestidos de cóctel de patchwork desteñidos combinados con botas de montar en denim y gabardinas del oeste de tipo duro.
La idea más atrevida de Glenn para Diesel fueron las nuevas minifaldas con logotipo de apenas 20 cm de ancho, y que eran básicamente un cinturón ancho al estilo Lonsdale, sujetado con un velcro, y terminado con un gran logotipo en forma de D.
El desfile se celebró en un gigantesco hangar del sur de Milán y contó con un maravilloso momento en donde un trío de modelos con trajes en denim de colores muy ceñidos con las piernas, zapatos, cara y pelo, todos a juego, primero en oro rosa, luego en cobre y finalmente en violeta metalizado.
Así Diésel inaugura la temporada de desfiles de Milán con su mejor colección en muchos años.
“Ha costado mucho trabajo, pero lo hemos conseguido. Es el nuevo Diesel”, decía un Renzo Rosso evidentemente encantado.