Juan Manuel Bernal, el sueño de estudiante que hoy se llama Willy Loman

Leyó a Arthur Miller en las aulas del Centro Universitario de Teatro y se prometió que algún día haría La muerte de un viajante. Más de cuatro décadas de carrera después, el actor dejó en pausa series y películas para protagonizar el clásico en el Teatro Rafael Solana

Foto: Cortesía IG juanmanuelbernal

Para Juan Manuel Bernal, Willy Loman es el vendedor fracasado que Arthur Miller llevó a escena en 1949, y le valió al dramaturgo el Premio Pulitzer y los Premios Tony, pero lo acompaña desde que era estudiante. Hoy, a unas semanas del estreno, el actor vive prácticamente dentro del personaje.

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“Estoy dedicándole todo el tiempo del día. Cuando no estoy en ensayo, estoy estudiando lo que sigue, porque es un texto tremendo, un texto fuerte”, cuenta en entrevista con Cosas. “Es una experiencia bastante fuerte y hermosa, porque es un autor con el que siempre soñé hacer algo, y más esta obra. Estoy totalmente inmiscuido en el montaje, como caballo a la meta”

La muerte de un viajante estrena temporada el 16 de octubre en el Teatro Rafael Solana, en el sur de la Ciudad de México, y permanecerá en cartelera ocho semanas, hasta el 6 de diciembre.

Un deseo nacido en el aula

Bernal estudió actuación en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, donde dedicó todo un año al realismo norteamericano. “Lo que más leímos fue al padre del realismo norteamericano, Arthur Miller. Desde entonces, en esos deseos de estudiante de qué te gustaría hacer, recuerdo que lo pensé muy bien”, relata.

Lo que no imaginaba entonces era qué papel le tocaría. “Nunca pensé que me iba a tocar hacer a Willy Loman, que es el hombre maduro. Me imaginaba haciendo a uno de los chavos, pero ya no estoy para hacer a los chavos”, dice con humor.

“No quiero pensar si este texto me hubiera llegado hace 10 o 15 años. No tenía aún la madurez para entender lo que le pasa a este hombre”.

Para el actor, Loman pertenece a la misma estirpe que los grandes personajes de Shakespeare, como Hamlet o Macbeth: papeles que exigen algo más que la edad indicada en el texto. “Hablamos de la capacidad y la madurez que tienes para enfrentar a esos personajes y entender su problemática”, explica.

Un autor que se adelantó a su tiempo

La obra sigue los últimos días de Willy Loman, un vendedor que, después de dedicar su vida a perseguir el éxito, no logra entender por qué nunca alcanzó la felicidad que imaginaba. A través de una serie de revelaciones sobre su relación con su esposa, sus hijos y sus socios, el público descubre cómo la presión por cumplir las expectativas sociales lo dejó ciego ante quienes realmente lo amaban.

Para Bernal, lo extraordinario es que Miller haya visto todo esto a mediados del siglo pasado. “Es un hombre que supo leer muy bien a la humanidad, que se adelantó a su época para hablar de la salud mental, entre otros temas que hoy están tan presentes. Son esos hombres capaces de leer como radiografía a la humanidad”.

De ahí, asegura, el poder de la obra para conectar con cualquier espectador. “No importa qué edad tengas ni qué educación tengas. Son temas universales y, por lo tanto, también son temas personales”.

La familia, el centro del universo

Aunque la historia transcurre en los años cuarenta, el actor insiste en que podría suceder hoy. “La familia sigue siendo el centro del universo. Podría suceder en 2026 y siguen habiendo los mismos conflictos humanos, los mismos sueños, las mismas frustraciones y las mismas presiones desde que naces: quién vas a ser, qué quieres ser, cómo te enseñan tus padres a sobrevivir en un mundo de asfalto”.

Reconoce que la familia ha cambiado de forma: las pantallas, internet y la inteligencia artificial han transformado la convivencia, y hoy se aceptan muchas maneras de conformar un hogar. Pero el fondo permanece. “El núcleo, los problemas, las ambiciones, los sueños, los fracasos, esos no cambian. Por eso, cualquiera que vea la obra va a sentir que está hablando de él o de ella y de su familia”.

“Es un texto tan universal que al mismo tiempo se convierte en un texto personal”.

Un dream team sobre el escenario

El montaje, producido por La Gran Audiencia y Diego Cantú y dirigido por Cristian Magaloni, reúne a Emma Dib, Gonzalo de Esesarte, Miguel Tercero, Gilberto Dávalos, Emilio Schoning, Alfonso Holguín, Nastassia, Víctor Oliveira, Giovanna Duffour y Antonia Suillerot. El equipo creativo lo completan Jorge Ballina en la escenografía, Matías Gorlero en la iluminación y Adriana Pérez Solís en el vestuario.

“Para mí este es el dream team. Tengo un equipo de actores que me atrevo a decir que tocan la excelencia con lo que hacen, y eso me llena de orgullo”, afirma Bernal. “Estar a la cabeza de ese reparto también es un reto, porque sé que cada uno de mis compañeros pone lo mejor de sí”.

Un sueño que se ganó con trabajo

El proyecto comenzó a tomar forma a principios de año, en una conversación de café con Diego Cantú y Arturo Barba. “Me hablaron del proyecto, me dijeron que querían que yo lo hiciera y desde entonces supe que lo tenía que hacer”, recuerda. Se preparó en todos los sentidos y apartó las fechas sabiendo que, una vez en el montaje, no podría hacer nada más. “He dejado ir otros proyectos de series o de cine, porque había que cumplir un sueño”.

La decisión habla de una carrera construida con disciplina. Bernal, ganador del Ariel a Mejor Actuación Masculina por Obediencia perfecta y recordado por títulos como Capadocia y El callejón de los milagros, lleva más de cuarenta años en el oficio y se siente privilegiado por los personajes que le han llegado. Pero aclara que ese privilegio no fue un regalo. “Me lo he ganado a través de los años con mi trabajo. En esta carrera, camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.

Su fórmula es tan sencilla como exigente: no dejar de prepararse y no dejar de arriesgarse. “Un actor que no está en preparación está en deformación. Sigo amando esta carrera porque me sigue poniendo retos, y creo que el día que deje de ponérmelos, ese día dejaré de hacerlo”.

Con Willy Loman, Juan Manuel Bernal cierra el año cumpliendo una promesa que se hizo a sí mismo en un salón de clases. Y quizá ahí esté la mejor respuesta a la pregunta que plantea Miller: el valor de una vida no se mide en dinero ni en estatus, sino en la fidelidad a lo que uno ha soñado ser.

  • La muerte de un viajante
  • Autor: Arthur Miller. Ganadora del Premio Pulitzer de Drama y los Premios Tony.
  • Dirección: Cristian Magaloni. Producción: La Gran Audiencia y Diego Cantú.
  • Protagonista: Juan Manuel Bernal como Willy Loman.
  • Temporada: del 16 de octubre al 6 de diciembre de 2026.
  • Sede: Teatro Rafael Solana, Ciudad de México.
  • Funciones: viernes a las 20:30 h, sábados a las 17:00 y 20:30 h, y domingos a las 17:00 h.
  • Duración: aproximadamente 150 minutos.

**Por Aramis Flores, editor en jefe de Revista Cosas México | IG @nevermindmexico | aramis.flores@gmail.com

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