En las últimas semanas se han presentado movilizaciones en varios puntos del país para exigir políticas eficaces para disminuir los feminicidios en México; y para exigir justicia en los casos de Ingrid Escamilla y Fátima.

Colectivos feministas aseguran que la respuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador; y el de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ante la alza de agresiones contra mujeres; demuestran que no existe la voluntad política para darle seguridad a millones de mujeres que salen de sus casas con el temor de perder la vida.

Es por eso que han convocado a #UnDíaSinMujeres, un paro nacional con el que buscan demostrar la importancia de las mujeres en la economía del país. La convocatoria invita a que no acudan a sus lugares de trabajo, no salgan a la calle, eviten ir a los centros educativos; y que ese día no compren nada.

Este movimiento se llevaría a cabo el 9 de marzo, aunque algunos colectivos buscan que comience desde el día 8 al terminar la marcha por el Día Internacional de la Mujer.

Algunas mujeres ven con buenos ojos la iniciativa pero dudan en participar debido a que podrían sufrir represalias en sus centros de trabajo por sumarse al paro; situación que deja al descubierto que son pocos los sectores que buscan ayudar realmente a las mujeres mexicanas.