A través de redes sociales, el hashtag #NoMeCuidanMeViolan se convirtió en el conducto para que miles de mujeres levantaran la voz en contra del ataque sexual que sufrió una joven de Azcapotzalco por parte de cuatro policías.

La víctima relató en el Ministerio Público que se dirigía a su casa cuando una patrulla se acercó a ella:

“Vi que un vehículo tipo patrulla con las luces del toldo encendidas de color rojo con azul venía circulando en forma lenta sobre la misma calle de Nopatitla, en la misma dirección que yo, de la calle San Sebastián a la calle Wake y me acerqué a una casa de color rosa claro con zaguán color café, y toqué al timbre y también la puerta, simulando que era mi casa para que las personas que estaban arriba de la patrulla no se acercaran a mí”

Uno de los cuatro agentes descendió para preguntarle a la joven dónde vivía; con nervios respondió que vivía enfrente para ahuyentarlos.

“Yo les dije en varias ocasiones que no quería, y me subió en el asiento trasero junto a la ventana del lado derecho, luego los dos policías que iban en ese asiento quedaron a mi costado izquierdo, en ese momento el policía que estaba a mi costado izquierdo me dijo que me quitara a la ropa, y los dos policías que iban en los asientos delantero dijeron que sí, que me la quitara”

La joven compartió que cuando se negó a la petición de los agentes, uno de ellos la comenzó a atacar:

“Yo les dije que no porque me quería ir a mi casa, momento en que el policía que estaba a mi costado izquierdo me jaló el suéter que traía puesto, al sentir eso yo empecé a gritar, pero no me salía la voz porque tenía mucho miedo, y quise abrir la puerta del vehículo pero no pude abrirla, momento en que el sujeto que estaba a mi costado izquierdo con su mano derecha sujetó mi muñeca izquierda y con su mano izquierda sujeto mi muñeca derecha, inmovilizándome”, abundó la menor en su declaración”

Después de que cada uno de ellos abusó sexualmente de ella, la dejaron ir:

“El último se apartó de mí y me dijo que me vistiera, por lo que me subí el pantalón y me hinqué en el piso ubicado entre el asiento del copiloto y el asiento trasero; después el policía que estaba sentado en el asiento del conductor me dijo que ahora sí podía ir a buscar a mi tío y todos se empezaron a reír”

Al bajar del vehículo, la joven solicitó ayuda a través del C-5, por lo que llegaron al lugar de los hechos cuatro patrullas y una unidad de la Cruz Roja para atenderla.

Tras la denuncia, las autoridades realizaron retratos hablados de los agresores. Además, la Fiscalía de Delitos Sexuales le mostraron imágenes de los agentes que patrullaron la zona a la hora de la agresión, con el fin de que los identificara.

En Twitter, cientos de mujeres están convocando a una marcha para exigirle al gobierno de Claudia Sheinbaum que se haga justicia en este caso.