Daniela, quien hoy tiene 33 años, rindió su testimonio en contra de la organización denominada NXIVM en una corte de Brooklyn. Ahí narró cómo se unió a la agrupación a la edad de 16 años junto a sus dos hermanas, y ahí pasó dos años encerrada como “castigo” por fijarse en un hombre distinto a Keith Raniere, el líder de la secta.

De acuerdo con la información publicada por The New York Post, la joven quería estudiar medicina preventiva y obtuvo la única beca que otorga la escuela Leysin American, en Suiza. Fue su padre el que decidió regalarle un curso intensivo de 16 días en NXIVM previo a su partida, 16 días que cambiaron a Daniela que al termino decidió cancelar todo para enrolarse en la “hermandad” junto a sus hermanas.

Al llegar a Albany, donde estaba la sede de la secta, Raniere le prometió que sería su tutor, pero en vez de ayudarle, la convirtió en una esclava sexual, igual que a sus hermanas. “Todo fue una mentira”, aseguró la joven narrar ese momento.

Cuando Daniela se aproximaba a los 18 años, se incrementaron los acercamientos del líder. De él recibió su primer beso, aunque no le pidió permiso.

“No lo esperaba, en términos generales, y estaba hablándole del divorcio de mi padres. No es algo que deseara… No supe qué hacer y me congelé”

La situación escaló cuando él le ordenó que tuvieran relaciones sexuales, pero antes tenía que bajar 9 kilos.

“Me dijo que no podía compartir su energía sexual con alguien que tuviera sobrepeso”

Daniela tomó laxantes ya que le costaba trabajo bajar de peso. Se sentía rechazada y fue hasta que él le dijo que “era tiempo”. Fue la primera experiencia sexual de Daniela. Luego, su hermana Mariana le comentó que también tenía relaciones sexuales con Raniere y que “estaba enamorada de él”. A los pocos meses, él intentó obligar a las hermanas a tener sexo grupal, acto que no ocurrió debido a que ellas lloraban todo el tiempo.

En 2010, Daniela le preguntó a Raniere si podía ver a otro hombre, la respuesta fue encerrarla con el argumento de que estaba robando dinero y comida a la organización.

Lauren Salzman, maestra del primer círculo de Raniere, confesó haber mantenido a Daniela encerrada dos años por órdenes del líder de la secta.

Fue hasta 2012 cuando Daniela aceptó ser deportada a México y con la condición de no volver a ver a sus padres. Todo era preferible, explicó.

Su hermana Mariana tuvo un hijo con Raniere, mientras que Camila, su hermana menor, es la víctima por las que el líder de la secta es acusado de pornografía infantil.

Keith Raniere es enjuiciado por cargos de tráfico sexual, crimen organizado, explotación y pornografía infantil.