Un estudio publicado hace un par de años reveló que el problema del aborto inseguro en México va en aumento y la legalización en la Ciudad de México en 2007 no logró disminuir la mortalidad de las mujeres.

Este problema no es exclusivo de nuestro país, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó en un informe que el número de abortos que se llevan en condiciones inseguras continúa en aumento en todo el mundo.

Esto generó que a finales del 2017, un grupo de activistas argentinas salieran a las calles a exigir a su gobierno la despenalización del aborto y que éste se realizara, a petición de la mujer, en clínicas públicas y privadas. Con el paso del tiempo, el grupo de mujeres que exigían el aborto legal se multiplicó y se convirtió en uno de los movimientos sociales más importantes de América Latina de la historia reciente.

Con el crecimiento de las pañuelo verde, varios grupos pro vida también tomaron las calles para exigir que se protegiera al producto, que en sus palabras, es un ser vivo que tiene derecho a nacer y no se puede defender de las decisiones de su madre. Este debate generó por varios meses varias movilizaciones que se replicaron en otros países, uno de ellos México.

El pasado 6 de marzo, el Congreso de Nuevo León, aprobó la reforma que penaliza el aborto en la entidad, esto para proteger la vida. Esto generó malestar en miles de mujeres que aseguraron que les estaban quitando el derecho de decidir sobre su cuerpo.

Lo ocurrido en el norte generó que el 8 de marzo, miles de mujeres tomaran Paseo de la Reforma para exigir el aborto legal en todo el país, además de solicitar al gobierno se esclarezcan los casos de feminicidios registrados en todo el territorio nacional.

¿México está preparado para iniciar el debate?

Existen muchas asociaciones a favor y en contra, todas ellas con argumentos, datos e investigaciones, pero en este momento llevar el tema a las cámaras se ve complejo, debido a que puede tener costos políticos que se verían reflejados en menos votos para las próximas elecciones.

 

¿Es necesario iniciar el debate?

Los temas están en redes y es necesario llevarlos a la mesa, principalmente porque empodera a las mujeres, algo que en nuestro país no ocurre por el machismo que, por desgracia, es parte de la cultura mexicana.