Los gobiernos de toda Latinoamérica deben adoptar políticas que reconozcan el trabajo sexual independiente. En México se estima que el 78% de las trabajadoras sexuales tiene hijos; por lo que son el pilar de sus familias

El semáforo rojo que vivimos en la ciudad de México y el Valle de México acentúa la complicada situación económica de distintos grupos vulnerables como migrantes, comunidad LGBTTQ+ y trabajadoras sexuales independientes. Este último grupo sin clientes, con mayores posibilidades de contagio, sin apoyos del gobierno, espacios cerrados para trabajar como los hoteles, entre otras problemáticas, es uno que como sociedad civil debemos apoyar; al ser continuamente olvidado, violentado y estigmatizado.

Estimaciones de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” A.C., indican que la pandemia ha causado un aumento del 100% de trabajadoras sexuales independientes tanto trans como cisgénero en CDMX; llegando a 15, 200 (antes 7,700). De este aumento, 40% son mujeres que habían dejado el trabajo sexual, pero han tenido que regresar a las calles; otro 40% son mujeres que iniciaron a raíz de la crisis; y el 20% restante representa a las que no están en un punto específico, es decir, caminan en vía pública buscando clientes.

“ A partir de la pandemia por Covid-19, no se ha tenido una respuesta clara ni honesta del Gobierno para las trabajadoras. No han tenido ayuda que de peso a una situación de estado de necesidad”. comentó Arlen Palestina Pandal, representante legal de Brigada Callejera.

Elena Reynaga, Secretaria Ejecutiva de RedTraSex (Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe) señala “El gran problema que nosotras vemos en toda la región, es que ningún gobierno definió una política para las trabajadoras sexuales ante el Covid; con estrategias definidas que se ocupen de ellas al considerarse que la mayoría son jefas del hogar. Además, esta falta de políticas las empuja aún más a la clandestinidad, ya que pensar que por la pandemia no van a trabajar, es no querer ver la realidad. La pandemia ha hecho más urgente el reconocer al trabajo sexual ya que de lo contrario, seguirán existiendo nuevos mecanismos para chantajearlas y explotarlas laboralmente.”

Para apoyar en este contexto, Tejiendo Pueblos, Amigos Remendando Oficios, puso en marcha una iniciativa para apoyar a esta población, entregándoles despensas, comida, así como condones y cubrebocas, ha iniciado su campaña 2021 para apoyar a trabajadoras sexuales cisgénero y trans con una despensa que las ayude a sobrellevar la situación.

En México, un estudio de CONASIDA (2000) revela que aunque el 70% de las trabajadoras sexuales no tiene pareja, el 78% sí tiene hijos, por lo que se vuelve fundamental la búsqueda de mecanismos para apoyarlas.