La hidratación es fundamental para lucir una piel sana y radiante, además, cuidarse desde una edad temprana, ayudará a lucir una piel joven en la edad adulta

Por Laura Hernández Villega

El aspecto de la piel, dice mucho sobre el estado de salud de una persona. Algunos signos como opacidad, manchas, sarpullido, resequedad o exceso de grasa, pueden indicar que algo anda mal con la salud general del cuerpo; por ello, es importante cuidar la alimentación, realizar una rutina de belleza para el cuidado de la piel y mantener un estilo de vida saludable que incluya el ejercicio.

Al respecto, la Dra. Karen Carrillo, médico general, especialista en medicina estética y antienvejecimiento, señala que la hidratación es fundamental para lucir una piel sana y radiante. Además, indica que es importante cuidarse desde una edad temprana.

Antes de comenzar cualquier tratamiento de belleza, es recomendable acudir con un especialista que con base en el tipo de piel de cada persona, podrá recomendar el tratamiento más apropiado.

“El primer paso para tener una piel saludable es identificar el tipo de piel de cada persona y con base en ello, se determina el tipo de tratamiento más adecuado”.

De acuerdo con la especialista, algunos factores como la contaminación, problemas hormonales, la menopausia, la exposición al sol y la edad, pueden alterar y modificar la apariencia de la piel.

Por ello, es importante que después de los 30 años, se realicen tratamientos preventivos para evitar la aparición de manchas o líneas de expresión. Además de utilizar protector solar, beber suficiente agua, eliminar el consumo de determinados alimentos para evitar la aparición de granos.

Tratamientos antienvejecimiento

A partir de los 45 años, y sobre todo en la etapa de la menopausia, la resequedad de la piel se agudiza, evidenciando la falta de firmeza en el rostro y las líneas de expresión.

Para contrarrestar los efectos del envejecimiento, la doctora Carrillo recomienda algunos tratamientos que ofrecen excelentes resultados, como la aplicación de botox, ácido hialurónico y los hilos tensores. Sin embargo, dependiendo de los signos de envejecimiento que presente la piel, el especialista usará la técnica más indicada.

La toxina botulínica o botox, es excelente para la eliminar arrugas, siempre y cuando, los surcos no sean demasiado pronunciados, ya que estos sólo se atenuarán, pero no desaparecerán por completo.

En tanto, el ácido hialurónico, al ser un hidratante natural, atrae y retiene el agua, permitiendo que los tejidos mantengan una apariencia de relleno, brillo, suavidad y tersura.

Lo último en tratamientos de belleza

Adicional a estos tratamientos, la especialista señala que la aplicación de fibroblastos, que son células especializadas que producen colágeno y elastina; está revolucionado los tratamientos antienvejecimiento.

El proceso consiste en tomar dos pequeñas muestras de piel, de la zona detrás de las orejas; las muestras se envían a un laboratorio especializado que multiplica las células de fibroblastos, los cuales se inyectan en cara, cuello, escote y manos.

Esta técnica es ocho veces más efectiva para eliminar arrugas, con resultados que pueden durar desde los 12 hasta los 24 meses.

Finalmente, cabe resaltar que la doctora Carrillo, es la que actualmente aplica más tratamientos a base de fibroblastos en todo el país; en las clínicas de medicina estética, en Mexicali, Baja California y en Polanco, CDMX.