Hoy repítete a ti mismo: “Ni las alegrías ni los tiempos difíciles son eternos. En esta vida, todo pasa”.

Por Daniela Penhos de diariojudio.com

Un tiempo en el que nuestra angustia domina la tranquilidad y la enfermedad a la salud. ¿Cómo la quieres vivir tú? ¿Con fe o con miedo? ¿Con la esperanza de que todo pasa? ¿O el pesimismo de que nunca va a acabar?

Hoy repítete a ti mismo: “Ni las alegrías ni los tiempos difíciles son eternos. En esta vida, todo pasa”.

Disfruta lo positivo y aprende de lo negativo, porque sólo queda en ti y en mí decidir cómo atravesamos el camino.

Solo por hoy busca una sola razón por la que agradezcas algo de tu día. Deja a un lado todas estas angustias y problemas que te atormentan. Agradece tu vida, tu salud, tus compañías, tu suerte, tus amistades, tu amor y todo aquello que te hace feliz.

A partir de hoy piensa y vibra en alto para que las noticias buenas empiecen a llegar y las malas encuentren su salida.

Hoy vamos a dejar de quejarnos de todo aquello que no merece nuestra energía y vamos a hacer que eso pequeño e insignificante que tenemos, sea la luz y la fe que nos de esperanza para salir adelante.

El contenido original está publicado en diariojudio.com

Pandemia: Un freno de la humanidad que se volvió nuestra peor pesadilla y la mejor reflexión