El cineasta destacó lo difícil que ha sido abrir la interlocución en temas de diversidad ante las tradiciones preestablecidas en la sociedad 

Por: Héctor Meza

El director de cine Isaac Cherem aseguró que su cinta “Leona” ha buscado abrir un diálogo generacional debido a que la generaciones más grandes les tocó un mundo donde todo era más binario, el nombre tenía que trabajar y la mujer en la casa con la familia y hoy se ha presentado otras formas de vivir comenzando desde la sexualidad, las decisiones que se tienen que tomar, equivocarse y volverse a levantar.

“La cinta la comence a escribir en un momento donde me sucedieron muchas cosas, estaba en una transición en mi vida, había un revoltijo de emociones que tenían que ver con haberme mudado de casa de mis papás y empezar a experimentar lo que es la vida de adulto para tomar mis propias decisiones con todo lo que conlleva, desde el salir de una familia tradicional judía en México con un camino marcado y fácil entre comillas”, dijo en exclusiva Cherem.

Por otra parte, destacó que hasta ahora ha sido un camino complicado el lograr la interlocución con su círculo cercano resaltando que “les cuesta mucho trabajo el reflejo, verse al espejo, ver al auto crítica, ahí está el festival de Cine Judío de la CDMX que no quizo, le temió a poner la película por causar polémica y perder patrocinadores, por otro lado el que están aterrorizados de que se exponga una crítica hacia su comunidad ante el mundo”. 

Sin embargo, añadió que por otro lado también hay mucha gente que pertenece a la comunidad judía y no se sienten identificados y agradecidos con el hecho de que se hablen estos temas que antes eran tabú y que es necesario romperlo para dialogar para escucharse, respetare y seguir creciendo. 

¿Cuál fue el mayor reto que enfrentaste al momento de abrirte y expresar el desacuerdo con las costumbres mientras hacías la película?

Lo que me costó trabajo fue hacer complejos a los personajes y no verlos como malos porque en un momento yo tuve mucho enojo hacia la comunidad y hacía como me criaron; de pronto me di cuenta que había mucho más y no solo en la ciudad en la que vivía, sino la diversidad que había y hasta ese entonces se me había presentado un mundo blanco y negro y eso vino acompañado de una molestia hacia el entorno en el que crecí y parte de mi maduración fue en el guión al empatizar con los personajes de las película, entenderlos ,saber de dónde vienen y de ahí proponer algo.

Por último, señaló que su este proyecto fue terminado en colaboración con Naian González Norvind ya que la eligió como protagonista y también la involucro en la parte del guión logrando dar otro sentido a la película.

La cinta se adentra en la historia de Ariela, una judía tradicional que conoce a Iván, un joven que no es judío y con quien comienza una relación secreta a pesar de las creencias familiares, experiencia que le permitirá salir de la burbuja de la comunidad y al ser descubierta y amenazada, mantener su relación significaría dejar su vida como judía y perder el contacto permanente con su familia y amistades.