El entrenamiento funcional trabaja todos los músculos en actividades que realizamos de manera cotidiana.

Por Diana Salado Lucero

Cada vez somos más conscientes del cuidado de nuestra salud, tanto implementando mejores hábitos alimenticios como a través de realizar actividad física. La clave para lograr resultados es el equilibrio entre el ejercicio y la buena alimentación; si no entendemos que se complementan, no sirve de nada tu esfuerzo y cambio de hábitos.

Mauricio Martínez “Pantera”, atleta trail, corredor profesional y head coach del programa FP50, nos compartió unos tips para que comiences con un entrenamiento funcional y poco a poco logres tus objetivos; sobre todo ahora que tener un sistema inmunológico fuerte es fundamental.

“El entrenamiento funcional busca trabajar los músculos a través de la imitación de movimientos que realizamos de manera cotidiana, es decir, ejercicios que se repiten y son similares a lo que solemos hacer, como caminar, saltar, subir escaleras, arrastrar cosas”, así lo describe Mau “Pantera”.

Este es el principio del entrenamiento funcional, que es muy diferente a lo que se hace en un gimnasio, que es levantamiento de pesas para hacer brazo, pierna o aumentar masa muscular.

La tendencia del entrenamiento funcional es que se basa en los movimientos de nuestra vida diaria en los que ocupamos todo nuestro cuerpo. Por ejemplo, para mover un mueble no sólo son los brazos, sino se requiere fuerza en las piernas, abdomen y espalda. Por esta razón este tipo de entrenamiento cada vez toma mayor relevancia.

El entrenamiento funcional tiende a ser más divertido. Anteriormente había gente que le parecía aburrido ir a encerrarse y realizar tantas repeticiones en una máquina o aparato; la nueva tendencia es que ahora lo apliques en tu vida diaria”, nos explica el atleta ganador de carreras Spartan.

Beneficios del entrenamiento

Lo primero que asociamos al ejercicio son las transformaciones físicas o visuales, tu cuerpo cambia, pierdes kilos o aumentas masa muscular.

Pero el ejercicio no sólo es en la parte visual, también nos trae beneficios a la salud. En este sentido, ahora es cuando más pensamos en estar saludables y hacer ejercicio debe ser primordial para mantener nuestro sistema inmunológico fuerte. El ejercicio activa todo nuestro metabolismo y defensas y la persona que es activa es menos propensa a enfermarse.

Otro efecto muy fuerte es el psicológico y emocional. En cuanto nos empezamos a ejercitar en el cerebro hay reacciones químicas, liberamos hormonas, endorfinas y oxitocinas que nos estimulan a la felicidad. Por esta razón cuando las personas se ejercitan automáticamente se sienten mejor, liberan estrés y mejora su estado de ánimo.

Foto @fp50mx

Rutina básica

Hay que entender que todo es un proceso y se debe ir poco a poco. Si eres principiante la recomendación es realizar actividad física 3 o 4 días a la semana, combinando circuitos de fuerza (sentadillas, lagartijas o abdominales) y actividad al aire libre unos 20-30 minutos (caminar o trotar)

Si no te quieres inscribir a un establecimiento, puedes seguir rutinas o clases vía virtual, en redes sociales u otras opciones en Internet para realizar los circuitos desde casa.

Recuerda:

Si empiezas a aumentar tu actividad física pero no te nutres mejor es contraproducente, porque el cuerpo se empieza a debilitar y en lugar de verte mejor te sientes más cansado o llegan las lesiones.

 

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