El cineasta destacó la relevancia de abordar temas tabúes en películas como Danika

Por: Héctor Meza

El director de cine y escritor Michael Rowe aseguró que dentro de su cinematografía le gusta dejar reflexiones profundas a la gente para que la historia se quede en la mente y no se vaya tan fácil.

“No me interesa hacer un cine para que la gente salga se vaya a comer unos tacos y no lo vuelvan a pensar,  me gusta confrontarla con sus propios prejuicios y con las verdades de los conflictos que siempre hay en toda sociedad entre lo que uno dice y uno hace, lo que uno quiere y lo que uno piensa”, dijo Rowe en exclusiva a Cosas sobre su cinematografía y último proyecto Danika.

Mismo que el director  comentó que empezó en una conversación de un amigo cineasta al hablar de “La Rodilla de Clara”, una cinta de Éric Rohmer y luego de “Pretty Baby” de Louis Malle en el 76 que ganó San Sebastián, que ambas retratan las relaciones entre hombres mayores y menores de edad. 

“Él decía ¡híjole!, pero esos temas ya no se pueden tocar, son muy delicados y bueno, para mis pulgas a mí decirme que no se puede hacer algo es como enseñarle una capa roja a un toro entonces ahí empece escribí el guión y la levante de manera totalmente independiente para no tener que pasar por las opiniones de nadie más u otro financiamiento”, añadió.

Además resaltó que una cosa gratificante para él, ha sido realizar la película independiente, y en su trayectoria siempre ha creído en una filosofía de trabajo con el cine que viene de sus estudios de “Judo” desde hace 15 años y las técnicas uniendo una línea que es “máximo efecto por mínimo esfuerzo”.

“En ese sentido mis películas he querido que sean enfocadas a recursos más precisos, sutiles, esta película narrativamente pasa en una sola tarde y son principalmente dos personajes, quería que se sintiera como lo más cercano, yo creo que lo he logrado al grado de sutileza al lienzo más pequeño”, citó. 

Rowe agregó que con “Año Bisiesto el fue mas estridente al tener muchas escenas de sexo, cosas fuertes, personajes y varios exteriores o locaciones, por lo que recalcó que con Danika logró reducirlo a su expresión minimalista.

¿Cuál es la verdad más grande que te ha costado contar?

-Que finalmente todos estamos solos y los vínculos humanos que tenemos, los momentos de vida real no siempre son duraderos. En una buena semana pueden tocarte dos momentos de media hora genuinos y profundos, lo demás es paja, ósea esta vivencia calidad en esta vida no es fácil encontrarla, los vínculos humanos no son fáciles de tener un nivel muy intenso.

Por otra parte, añadió que una de las actrices que más le sorprendió fue Sasha González que debutó en la cinta al lado de Demián Bichir y aseguró que a pesar de que le llegó a preocupar el hecho de ponerla con un gigante de la actuación, la gente podrá juzgar quién se come a quién.

Por último mencionó que el proceso de grabación de su última película “Danika” fue muy rico, pues grabaron en un lugar pequeño en Sinaloa llamado “Tata” donde se come espectacular, pero también tuvieron presión ya que les cayó una tormenta tropical en medio y el filmar en 35 milímetros les representó vericuetos y limitaciones.