El mundo del deporte sufrió un duro golpe con la noticia del fallecimiento de Diego Maradona a los 60 años. En España, hubo una tristeza especial ya que muchos de los que actualmente están en el corazón del fútbol español conocían al argentino o se emocionaron con él desde su época en LaLiga.

Fue en España donde Maradona dio sus primeros pasos en el fútbol europeo, uniéndose al Barcelona con un contrato récord en aquel entonces de 7,6 millones de dólares, después de haber jugado en su país natal con Argentinos Juniors y Boca Juniors.

Apartar a Maradona de sus fieles seguidores en Buenos Aires fue duro, pero valió la pena. El Barcelona había adquirido un jugador de élite. Lesiones y enfermedades hicieron que Maradona no jugara tantos partidos con los Blaugrana como el club esperaba, pero cuando saltó al campo del estadio más grande de Europa fue todo un espectáculo.

Incluso en el Bernabéu, hogar de los eternos rivales del Barcelona, el Real Madrid, Maradona dejó a todos fascinados. En un partido, incluso fue aplaudido por los aficionados del equipo capitalino, que agitaron respetuosamente pañuelos blancos en el aire después de que Maradona diera un elegante paso al lado de la línea de gol para dejar al lateral derecho Juan José volando hacia el poste mientras el número 10 metía el balón en la red.

“Recuerdo nuestras primeras sesiones de entrenamiento con él, donde el resto del equipo estaba tan sorprendido que se quedaban mirando”, rememoró Lobo Carrasco, uno de los otros miembros del equipo de Barcelona.

El de Maradona en el Sevilla no fue su mejor momento ya que llevaba un año sin jugar, pero su mera presencia influyó en todo el club. Los aficionados llegaban temprano al estadio para ver sus famosos calentamientos, al mismo tiempo que el delantero causaba sensación entre los jóvenes de esa plantilla, jugadores como Diego Simeone o el actual director deportivo del Sevilla, Monchi.

“Me ayudó de manera espectacular en el Sevilla”, recordó Simeone. Monchi, por su parte, ha contado a menudo una historia que resume la generosidad de Maradona: “Un día estaba caminando con Maradona y vio que yo tenía un Rolex, que yo admití ser falso. Luego, un día, después de entrenar, me dijo que esperara detrás y me regaló un Cartier para que nunca más tuviera que usar un reloj falso”.

Pero no fue sólo en el Barcelona y el Sevilla donde Maradona dejó huella en España. También causó una gran sensación en los aficionados de Barcelona y Alicante, ciudades donde Argentina jugó la Copa del Mundo de 1982. Y, en 1987, Maradona incluso se presentó en Granada en un partido amistoso contra el equipo sueco Malmö, haciéndolo junto a sus hermanos Hugo y Lalo, que acababan de fichar por el club andaluz, en el antiguo Estadio de Los Cármenes. Ese partido sigue siendo hasta el día de hoy el único en el que los tres hermanos estuvieron alineados en el mismo equipo.

A pesar de haber pasado en España solo unos pocos años de su legendaria carrera, Maradona tuvo una gran influencia, anotando 27 goles en 62 partidos y ganando la Copa del Rey, la Copa de la Liga y la Supercopa de España. Su legado nunca será olvidado en Barcelona, Sevilla… o en cualquier otro lugar.