19 de septiembre es un día fatídico para los mexicanos, debido a los terremotos sucedidos en 1985 y 2017.

Hay que tener en cuenta que vivimos en un territorio sísmico debido a la falla de San Andrés que atraviesa unos 1300 km a través del estado de California, en Estados Unidos y México. El cual conforma límite de placas tectónicas entre Norteamérica y el Pacífico.

Es por ello que te dejamos algunas medidas preventivas que tienes que hacer en caso de presenciar un sismo, porque siempre debemos estar alerta y prestar atención a nuestro al rededor para actuar en el momento exacto.

 Según Protección Civil, debes tomar esto en cuenta:

En relación a la estructura del edificio

  • Revisar, controlar y reforzar el estado de aquellas partes de las edificaciones que primero se pueden desprender, como chimeneas, aleros o balcones.
  • Revisar, asimismo, aquellas instalaciones que pueden romperse: tendido eléctrico, conducciones de agua, gas y saneamientos.

En relación al interior de la vivienda

  • Extremar las precauciones en cuanto a la colocación y sujeción de algunos objetos que pueden caerse, en especial los pesados y los que pueden romperse como lámparas, espejos, botellas, etc.
  • Tener un especial cuidado con la ubicación de los productos tóxicos o inflamables, a fin de evitar que se produzcan fugas o derrames.

Si está en el interior de un edificio es importante

  • Buscar refugio debajo de los dinteles de las puertas o de algún mueble sólido, como mesas o escritorios, o bien, junto a un pilar o pared maestra.
  • Mantenerse alejado de ventanas, cristaleras, vitrinas, tabiques y objetos que pueden caerse y llegar a golpearle.
  • No utilizar el ascensor, ya que los efectos del terremoto podrían provocar su desplome o quedar atrapado en su interior.
  • Utilizar linternas para el alumbrado y evitar el uso de velas, cerillas, o cualquier tipo de llama durante o inmediatamente después del temblor, que puedan provocar una explosión o incendio.

Si la sacudida le sorprende en el exterior es conveniente

  • Ir hacia un área abierta, alejándose de los edificios dañados. después de un gran terremoto, siguen otros más pequeños denominados réplicas que pueden ser lo suficientemente fuertes como para causar destrozos adicionales.
  • Procurar no acercarse ni penetrar en edificios dañados. El peligro mayor por caída de escombros, revestimientos, cristales, etc., está en la vertical de las fachadas.