El nuevo enemigo de tu piel llega en con el uso prolongado de mascaras externas

El hecho de llevar mascarillas para protegernos del COVID-19, aunado a factores ambientales, como el calor y la humedad, han dado como resultado un nuevo enemigo para la piel: el maskne.

¿Pero qué es el maskne? La palabra es una fusión de mask, que en inglés se refiere a mascarilla, y acné; el concepto básicamente lo dice todo: el hecho de usar mascarilla o cubreboas puede sacar granitos en la zona entre la nariz y el mentón. Este problemita se desarrolla cuando los poros se obstruyen con grasa, células muertas, maquillaje, suciedad o bacterias.

Lo sabemos, la situación suena terrible pero no te agobies de más; adoptar nuevos pasos en tu rutina de skincare y algunas prácticas básicas ayudarán a darle solución a este inesperado adversario.

¿Qué hacer si ya apareció el maskne?

•Recurre a un tratamiento localizado, cada que veas un granito no dudes en combatirlo con una gota de tea tree – será tu best friend gracias a sus propiedades purificantes-. Hay una línea entera de este ingrediente que podrías adoptar como rutina ya que ayuda a disminuir este problema desinflamando y acelerando el proceso de cicatrización de los barritos.

•Cada que puedas refresca tu rostro y límpialo con ayuda de un tónico de tea tree y un pad de algodón, esto te ayudará a deshacerte de las impurezas y el sudor que podrían infectar y empeorar el aspecto de la imperfección, esto hará una enorme diferencia.

Fuente Instagram: Magbisa

¿Qué hacer para prevenir su aparición?

•Si aún no tienes este problema pero temes que pueda suceder, lo primero que debes hacer es buscar una mascarilla que le permita a tu piel –y a ti– respirar. Para lograrlo esta debe quedar ajustada pero cómoda, cubriendo así boca y nariz. Es recomendable usar telas suaves que sean gentiles con el cutis como el algodón o la seda, que permiten que tu piel transpire y que el roce de esta no cause irritaciones.

•Asimismo, después de un día largo recuerda lavar tu rostro con una espuma limpiadora, y no olvides humectarlo tras este paso con una fórmula que ayude a retener la humedad en la piel, como la vitamina E.

•¡Lava tu mascarilla! No solo tu rostro necesita limpieza, lava tus mascarillas de tela después de cada uso, esto te ayudará a eliminar los aceites o piel muerta que puedan acumularse. Utiliza agua tibia y un detergente que no irrite la piel, así reducirán las probabilidades a una reacción como la dermatitis de contacto.

¿Pensando en usar maquillaje con la mascarilla?

• Lo mejor será llevar la piel al natural para evitar el bloqueo de poros pero si de plano es imprescindible maquillarte, elige una base con ingredientes naturales y que sea ligera para la piel.

Enfrenta con las mejores vibras esta situación y atrévete a cambiar tu lipstick rojo por un conjunto de sombras impactantes en los ojos, deja volar la imaginación y aceptemos la mascarilla como este nuevo ítem hasta que sea necesario.

 

Fuente: The Body Shop