La actriz trata siempre en sus proyectos actorales, como productora y persona, de darle voz a esas voces que no son escuchadas

Por Diana Salado Lucero

Maya Zapata dejó la carrera de Antropología Social para ser actriz; sin embargo, esa decisión la tomó con el firme objetivo de que su carrera valiera la pena el sacrificio que había significado dejar la Universidad  y darle voz a aquellas voces que no son escuchadas.

“No es que no tengan voz. Sí, la gente tiene voz. Cuando dicen `los que no tienen voz´, desde ahí empezamos a discriminar, creyendo que la gente pobre o que tiene menos recursos económicos son distintos a nosotros o que no somos iguales”, dice en entrevista la actriz, siempre muy activa en temas como el racismo y discriminación.

Desde su protagónico en la película “De la calle” (2001, Gerardo Tort), comenzó a tratar de combatir y de cambiar el estigma de que las personas morenas no tenían el mismo peso o derecho a protagónicos en la televisión o cine. “A partir de la película participé en `Lo que callamos las mujeres´ porque tenía una responsabilidad social muy importante, pero con el paso de los años ese propósito y principio se les olvidó” y decidió dejarlo.

“Llevo muchos años haciéndolo, pero hoy es un tema escuchado. Desde muy chica tuve claro que quería hacer las cosas por un servicio y de la gran responsabilidad que ahora tengo como actriz, porque la televisión siempre había determinado mucho el rumbo de la vida de las personas”, asegura la actriz de 38 años.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Al ratito ahí nos vemos 😉

Una publicación compartida por Maya Zapata (@lamzapata) el

Generar cambios

Cree firmemente que no hay nada más que genere cambios que el trabajo que hacemos cada individuo y ella específicamente desde su trinchera como actriz y figura pública. “La única manera en que se logren esos cambios que nos lleven hacia la igualdad tan soñada es que cada uno reconozcamos las responsabilidad que tenemos y transformemos nuestro mundo partiendo del mayor poder que tenemos, que es el de nuestro trabajo”, dice.

Las redes sociales actualmente son muy utilizadas para expresar los problemas, pero también frivolidades. “Son el nuevo Coliseo y la gente necesita ver sangre”, pero para Zapata en México no soy todavía plataformas para buenas discusiones o acuerdos porque “somos una sociedad aborregada”.

Sus bases de antropología social siguen muy presentes es su actuar y pensar, pues al preguntarle cómo unirnos para ser una voz responsable asegura: “La colectivización no es responsable, es un síntoma más de la sociedad aborregada; porque aún pensamos que necesitamos una conexión de sentido de pertenencia y querer estar todos en una misma causa y ser reconocidos como buenas personas”.

“Para hacer grandes cambios en el mundo se necesita tener una postura lo suficientemente flexible que al escuchar algo que no te habías dado cuenta puedas complementar esa postura y que vaya tomando un temperamento”.

Le parece mucho más eficaz hacer los cambios individuales y que nos permiten lograr a largo plazo el cambio. “Si nosotros cambiamos, el mundo cambiará. Es una transformación muy poderosa cuando hay personas educadas emocionalmente e intelectualmente; sin dejar de pensar que también hay una estructura que tendrá que cambiar”, reflexiona.

La industria como educador

En cuanto al tema de nuevos contenidos y el papel de la industria del entretenimiento en la educación del mexicano, la actriz que dio vida a Selena en la serie “El secreto de Selena” (2019), asegura que con la llegada de nuevas plataformas y vía streaming, con sus nuevas propuestas, la televisión tuvo que cambiar y lo ha hecho de mejor manera; algo que no ve que haya sucedido en el cine, pues desde su perspectiva está más dividido que nunca.

“La televisión se ha tenido que transformar y competir no sólo con lo que se hace en México, sino a nivel mundial y eso nos ha obligado a ponernos a trabajar en serio, de una manera mucho más profunda y reeducarnos narrativamente; y contar historias para todo mundo”.

“Estas voces dentro de la industria tienen una importancia fundamental porque llegan allá afuera y educan, inspiran y probablemente transformen. Ahí esté el reconocer nuestra responsabilidad de que esas personas vayan creciendo más educados, con una sensación de pertenencia e identidad”, refiriéndose en este último sentido de que ahora ya no sólo actores de piel blanca y ojos claros representan a la sociedad.

Esto le ha abierto la posibilidad de que en el último año se haya enfocado en escribir para teatro, dirigir y posteriormente emprender proyectos muldisciplinarios.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Hoy sí me bañe! 😜🌺

Una publicación compartida por Maya Zapata (@lamzapata) el