“Ya es nuestra y no la vamos a entregar”

El frente nacional feminista #Niunamenos tiene bajo su poder las instalaciones de la Comisión Nacional de Derecho Humanos (CNDH) ubicadas en el Centro Histórico para exigir justicia a las familias víctimas de violaciones a sus derechos y garantías.

 

Durante el fin de semana retiraron con martillos el letrero oficial de la comisión y colocaron mantas. En su interior pintaron las paredes con frases como “Ni una menos”, “No perdonamos ¡ni olvidamos”, “Justicia”, “Estado feminicida”.


Las imágenes inundaron las redes sociales, especialmente una donde se observa a muñeca empoderada, mujer encapuchada, sentada en el escritorio desde donde se dirige la CNDH. Como muestra de quién manda ahora.

 

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Insistir, persistir, resistir y nunca desistir. La toma de las instalaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de la Ciudad de México ha representado un logro y avance a la organización del frente nacional feminista #Niunamenos quienes llegaron para apoyar a las madres de víctimas de desaparición forzada que se mantenían en huelga de hambre en uno de los salones. Aunque sea un avance en tomar los espacios para ser escuchadas aún no lo es para sus casos en espera justicia y esclarecimiento. En la toma hay mujeres de todas edades, niños y algunos hombres familiares de las mujeres de tercera edad. Al llegar no podían creer la alacena con la que cuenta la CNDH: cortes finos, botes de helado, latas de chongos zamoranos, azúcar importada, verdura y fruta de gama alta. Alimentos que hace años los familiares (que también son víctimas) no habían probado por la limitación en gastos de transporte y seguimiento en búsqueda de justicia por su parte. Gastando sus ahorros y el más importante, desgaste emocional. Yesenia, madre de Marichuy, asesinada hace 5 años presuntamente por su maestro de la IPN, dice que ella no entiende cómo sigue viva, la búsqueda de justicia la mantiene de pie. Erika su hija pequeña es víctima de abuso sexual por un familiar. Desde hace tres años su agresor sigue libre y las autoridades han revictimizado a la niña de apenas 10 años. Ha dejado todo y por ahora no tiene casa, creo una línea de muñecas con la que a través de ellas muchas mujeres le han contado su historia. Ella quiere ser recordada por sus muñecas y con ellas sacar adelante a sus hijas. Flor es artista callejera, apoya a la Colectiva feminista y cada noche deleita la pupila con sus actos de fuego y malabarismo. Son mujeres que no quieren dinero, tampoco forman parte de ningún partido político. Les mataron, violaron y desaparecieron a sus hijas. Quieren justicia. La que se les ha sido negada por años.- – – – – – – – – #fotoperiodismo #fotografas_latam #fotografaslatam #everydaymexico #everydaylatinamerica #fotofeminas #worldphotoagency #niunamenosmexico #womenphotograph #feminismo @fotografaslatam

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 “Okupa” o refugio

“Ya no es Derechos Humanos, ya es nuestra propiedad, no la vamos a entregar, es un okupa para las víctimas”, señaló en entrevista Yesenia Zamudio, una de las manifestantes al frente.

En el lugar vivirán madres víctimas de hijos asesinados o niños huérfanos. Ya hay 15 familias que participan en la toma a falta de justicia por parte de las autoridades.

Otro acto fue la “intervención” de pinturas, como una de Francisco I. Madero, la cual dicen la subastarán para obtener recursos y seguir con la lucha.

Las manifestaciones comenzaron a mediados de la semana pasada por la falta de solución a madres o familiares de víctimas en nuestro país.