Ayer se dio a conocer que Rusia comenzaría a aplicar su vacuna a la población en general y hoy se ha confirmado que las pruebas para combatir al coronavirus COVID-19 lograron generar inmunidad en las personas que fungieron como voluntarios durante la aplicación.

El fármaco fue desarrollado por el Ministerio de Defensa de Rusia y el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y aún se encuentra en fase experimental. El protocolo contemplaba que los voluntarios regresaran al hospital Burdenko tras cumplirse el día 42 desde que recibieron la inyección, con el objetivo de que fueran revisados exhaustivamente.

“En el hospital militar clínico Burdenko el 3 de agosto ha tenido lugar la revisión médica final de los voluntarios que participaron en las pruebas clínicas de la vacuna contra el coronavirus COVID-19”, comparten medios locales.

Ministerio de Defensa de Rusia compartió detalles de los avances de la vacuna: “Los resultados de las revisiones han demostrado con claridad la existencia de una evidente respuesta inmunológica obtenida como producto de la vacunación” .

Por si fuera poco, hasta el momento parece que no ha habido ningún “efecto secundario o desviación en el funcionamiento del organismo de los voluntarios” que se sometieron a la prueba con la vacuna rusa.

El ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, confirmó que se prepararán los documentos necesarios para registrar el medicamento. Si todo avanza como hasta ahora, la implementación con la vacuna rusa contra el coronavirus COVID-19, que ya ha demostrado brindar inmunidad, podría empezar a ser suministrada a nivel masivo a partir del mes de octubre.