La semana pasada se registraron varios actos violentos en Culiacán, Sinaloa; en respuesta a la detención de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Los enfrentamientos entre grupos delictivos y la Guardia Nacional generaron pánico entre la población y un estado de alerta en todo el país.

Horas después de su detención, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, confirmó que habían tomado la decisión de liberarlo con el objetivo de salvar vidas. Esto provocó una serie de cuestionamientos sobre lo ocurrido durante y después del operativo, que dejó como saldo una ciudad secuestrada y una pieza fundamental del Cartel de Sinaloa en libertad.

En entrevista para el programa El Gordo y La Flaca, Rosa Isela, hija de Guzmán Loera, aseguró que su hermano no tiene nada que ver con los negocios de su padre. “Él no tiene nada que ver. Es un muchacho que se la pasa, al igual que todos, trabajando, haciendo su vida, viviendo una vida normal. Es como yo, que estoy trabajando y me detienen aquí o me detienen en las calle, es lo mismo”.

Al ser cuestionada sobre el empleo que desempeña su hermano, Isela sólo mencionó que trabaja igual que todos. Respecto al proceder de los miembros del cartel tras la captura de Ovidio respondió: “Porque quieren mucho a mi hermano, porque la gente ya está harta. Quieren mucho a mi papá, quieren mucho a mis hermanos porque no son malos muchachos”.

“Cuando Culiacán se inunda o cuando las rancherías están inundadas, cuando la gente necesita, ellos son los que van y apoyan. Yo tengo entendido que con colchones, con ropa, con cosas y siempre han ayudado, así es que malos no son, más bien deben encerrar a los rateros ahí en Culiacán”, agregó.