El regreso de la F1 a México después de 23 años se realizó con el apoyo del Gobierno Federal y estatal del Distrito Federal y patrocinadores, triunfo que dejará 400 millones de dólares en ganancias.

En 1962 la pista de la Magdalena Mixhuca recibió la primera competencia válida para un Mundial de F1 y se corrió a 62 giros. El último año se vivió en 1970 donde varios fans invadieron la pista e incluso, un perro invadió y dañó el auto de Jackie Stewart quien abandonó la carrera. En aquella carrera había alrededor de 70 mil asistentes en el Autódromo Hnos. Rodríguez y ni el ejército pudo controlar el sobrecupo del inmueble.

Tras el hecho, la FIA ordenó quitar la concesión a México de realizar un GP y tardaría 16 años en volver a territorio nacional otra carrera de F1.

Luego de varias negociaciones, remodelación de las instalaciones y altas medidas de seguridad, la F1 regresó en 1986 y permaneció hasta 1992. Alain Prost, Ayrton Senna y Nigel Mansell fueron algunos legendarios pilotos que rodaron por el complicado circuito capitalino.

A pesar de esto, México mantuvo la carrera como uno de los principales atractivos; el Presidente Carlos Salinas de Gortari era fan de la F1 y siempre mantuvo su apoyo hacia la competencia.

En 1992, la falta de apoyo de empresarios, patrocinadores, el descenso en popularidad, la creencia de que un coche de Fórmula 1 contaminaba como si fuera una fábrica y el no haber pilotos mexicanos en el serial dieron fin a la segunda etapa.

Es así como México dejó de reunir los requisitos para apartar una fecha en el codiciado calendario del automovilismo mundial, ahora la F1 retornará a la ciudad con un renovado Autódromo; Bernie Ecclestone eligió una ciudad que no era tradicional en su calendario actual, como lo hizo antes con Rusia, Estados Unidos, Abu Dhabi, Barhein, China, Singapur e India gracias a los 40 millones que se pondrán en la mesa para la realización de cada GP en México durante los próximos cinco años.