Conoce su historia.
POR: Karen Martínez
“Me aventuré al speed dating y esto fue lo que ocurrió”…
Esa noche me tocó ser el número siete. Y 9 hombres, durante siete minutos, conversaron conmigo para descubrir si había afinidad entre ambos. Llegué poco antes de las 20:30, hora pactada para el encuentro en la Condesa. Me dieron una etiqueta en donde puse mi nombre junto al dichoso siete.
En ese momento pensé que todo tenía relación. Aunque, no lo sé, tal vez fue un pensamiento aleatorio para apaciguar mis nervios. Porque una cosa es meterse a una app de ligue y elegir a discreción entre cientos de rostros, de manera casi fantasmal; a reconocer, abiertamente, que estás solo y que deseas conocer a alguien para ir al cine o compartir las tardes de domingo. Soledad, esa palabra puede resultar incómoda según el escenario. Así me sentí cuando llegué al restaurante para iniciar la aventura que me hizo sudar las manos: The Matchmakers.
Aunque también me sentí de 10, pues, como siempre lo he pensado, las ganas de entrarle al amor es también para los valientes. Y ahí habíamos bastantes: hombres y mujeres con profesiones interesantes y variadas, pero con un tema en común: exceso de trabajo, el amigo/enemigo que puede reducir tu vida social a comidas familiares y cenas casuales con los amigos de siempre…

