Hace unas semanas la princesa del pop, Britney Spears, sorprendió al mundo al ingresar de manera voluntaria a un hospital psiquiátrico para ser atendida por problemas de ansiedad generados por la enfermedad de su padre, misma que la llevó a cancelar sus compromisos laborales. Sin embargo ha trascendido que abandonó dicha clínica… por lo menos unas horas.

La cantante obtuvo un permiso para abandonar el hospital por unas horas con la finalidad de acudir a su salón de belleza, para aplicación de tinte, y es que su característica melena rubia, necesitaba retoque en las raíces, para lo cual tuvo a un ejercito de profesionales que lo hicieron de forma maratónica.

La intérprete de “From The Bottom Of My Broken Heart”, llegó al establecimiento acompañada de tres asistentes y solicitó que varias personas trabajaran a la vez en su pelo para que le retocaran las raíces y las extensiones en tiempo récord. Los testigos, aseguran que la diva se mostró muy entusiasmada de haber conseguido el permiso para atender su apariencia.

Esta inusual salida, no significa que Britney haya concluido su tratamiento ya que al final del día volvió a la clínica. Sus familiares aseguraron que por el momento, lo mejor es que permanezca en un ambiente controlado.