El camino de Helenia Melán

Por Jonathan Reyes

Joraine Holmes, Lupe Gajardo, Clara Edwards, Sebastián del Real y Matías Hernán son solo algunos de los diseñadores que han tenido a Helenia Melán cerrando o abriendo sus desfiles en los últimos meses. Es que esta mujer alta, de rasgos latinos y con una belleza notable ha encantado al circuito nacional. Dejó su natal Cali en Colombia hace cuatro años para llegar a un país distinto, un país que viene viviendo importantes cambios en lo cultural y social. A ese Chile llegó Helenia. Acá comenzó su tran- sición para convertirse en la mujer trans que siempre fue. Aquella que sorprende con un discurso apasionante en lo político y social. El camino no ha sido fácil. En el taller de Matías Hernán hizo su práctica de diseño de vestuario, carrera que se decidió por estudiar hace un tiempo al estar estrechamente vinculada con lo que venía haciendo en el modelaje. Helenia no para. A sus estudios debe sumar los eventos a los que asiste en la semana, porque además es la it girl del momento, todos quieren estar cerca de ella. Pero reconoce que al comienzo no fue fácil. “El cambio fue muy difícil. Ahora estoy más acostumbrada, pero empezar de cero fue muy complicado. Había terminado el colegio en Colombia y al año siguiente entré a la universidad acá. Me sentía muy sola, sufrí de bullying en la universidad porque en ese momento era otra persona, no era yo. Entré en depresión y tuve que enfrentar mis demonios, porque era alguien muy insegura”, cuenta.

–Te viniste a Chile con tu familia. ¿Cómo es la relación ellos?

–Con mi mamá tengo una excelente relación, con mis hermanos también, excepto con uno que todavía no acepta el tema trans. Él vive con nosotros y es un desafío que tenemos que superar. En Colombia tenía familiares que me decían muchas cosas y me reprimían. Cuando llegué a Chile, me liberé de todas esas ataduras y comencé con mi transición, por eso tuve que empezar de cero. Acá me di cuenta de quién siempre fui. El diseño de vestuario influyó mucho, porque esa fue mi primera herramienta para aprender a expresarme a mí misma.

–¿Por qué quisiste estudiar diseño de vestuario, siendo una de las modelos más cotizadas en el país?

–El diseño de vestuario llegó antes que el modelaje. Siempre me ha gustado expresarme en muchos sentidos y el diseño me ha permitido eso con creces. En mis primeras pasarelas empecé a tener los primeros contactos con este mundo. Desde chica me gustaba mucho todo lo que tuviera que ver con esto.

–¿Y cómo ha sido el paso por la universidad?

–Me ha cambiado la vida. Creo que no habría podido ser modelo si no hubiese pasado por el diseño de vestuario antes. En el primer semestre descubrí mi faceta más artística y vi cosas que no había visto antes en mí. Al principio, la experiencia fue difícil porque muchos de mis compañeros eran conservadores y tuve que dar varias batallas. Toda mi vida lo he hecho. Muchas personas en la universidad me rechazaron y me tocó pasar por cosas incómodas. Tuve ataques por parte de algunos compañeros y también de ciertos profesores, pero ahí salió nue- vamente a flote la valentía para poder defenderme. Me pasa que siento que yo puedo afrontar esas situaciones, pero debe haber otras personas trans que no, y eso es muy triste, me da rabia y me perturba que tengamos que pasar por esto.

–¿Cómo fue tu infancia en Colombia?

–Fue una infancia muy reprimida. Nunca pude expresar lo que yo era realmente. Siempre sentí que cargaba
con una mochila muy pesada. Vivir con eso me generó algunos traumas. Me hicieron mucho bullying en el colegio. Me molestaban porque no jugaba al fútbol con el resto de los chicos o porque era muy femenina. El bullying de alguna forma me enseñó algo y es que des- pués en mi adolescencia aprendí a tener la fortaleza para enfrentarlo. En la educación media ya no me molestaban porque aprendí el poder de la palabra para defenderme.

–En ese sentido, eres bien activista. Aprovechas cada oportunidad que tienes para educar sobre el tema trans y finalmente sobre la igualdad de género, un tema muy potente hoy en nuestro país. ¿Cómo miras toda la discusión que se está dando sobre estos temas en Chile?

–Me encanta todo lo que está pasando, creo que vamos por el buen camino y el cambio será evidente. Las mujeres tendremos igualdad con los hombres.

–Te veo esperanzada, pero mientras tenemos esta conversación, en casi 48 horas, se han cometido cinco femicidios en el país. ¿En qué estamos fallando?

–Por eso es muy útil el activismo, pero creo que hay dis- tintas maneras de hacerlo. El activismo no es solo salir a marchar. Hay que enseñar a las personas que nos rodean la igualdad de género. Cada uno tiene que ser un referente para el resto, con el fin de poder cambiar vidas.

–¿Te gustó todo lo que ocurrió tras el éxito de la película “Una mujer fantástica?

–Siento que las mujeres trans no debiéramos dar explica- ciones sobre nuestra identidad, pero lamentablemente el contexto social necesita de esas explicaciones para educarse. Creo que todo lo que pasó tras la película fue muy positivo, porque de alguna manera visibilizó a las personas trans, que son las más olvidadas. Mucha gente nos confunde con los gays y, aunque estamos dentro de la misma comunidad, identidad de género e identidad sexual, son cosas distintas. Acá en Chile es urgente una Ley de Identidad de Género.

–Tú ocupas tu plataforma para dar un mensaje positivo y de integración.

–Eso me mueve mucho. Siempre fui igual, cuando era chica me gustaba educar a las personas que me rodea- ban. Algunas amigas de esa época me dicen que gracias a esa actitud mía ellas hoy son mejores personas, y eso es muy bonito y me emociona. Tengo fe en las próximas generaciones y que finalmente serán ellas las que acaben con todo tipo de discriminación. Todos los cambios en la sociedad son paulatinos. Hay que tener paciencia y cada uno debe aportar desde donde pueda para generar los cambios necesarios.

–¿Y quiénes son tus referentes?

–Las mujeres empoderadas, cualquiera que haya pasado por mi vida y que me haya dicho que estaba bien ser una misma. Ellas son mis referentes.

–Eres también inmigrante en un país que ha recibido una ola migratoria importante. ¿Cómo ves este fenómeno?

–Culturalmente es difícil, porque son cambios duros. Para uno q ue es inmigrante, puede ser complicado al comienzo. Creo que Chile se va a enriquecer de diversas culturas y eso será muy bueno. Será un país distinto y eso es bonito y es bueno. Es todo parte de la evolución humana. La gente le tiene miedo al cambio, pero todos estos cambios que estamos viendo serán beneficiosos para la sociedad. Tengo mucha esperanza en la sociedad chilena.

Imagen de Anonymous