El doloroso secreto detrás de “Me oyen, me escuchan, me sienten” de Thalía

Uno de los fenómenos virales de este año sin duda fue la frase “me oyen, me escuchan, me sienten” extraída de un video que Thalía publicó en su cuenta de Instagram. El audiovisual tuvo parodias, retos, un remix y hasta una piñata, pero detrás de algo que contagió a miles de felicidad se esconde una anécdota dolorosa.

La cantante padece  la enfermedad de Lyme, una infección que se contrae a través de la picadura de una garrapata portadora de la bacteria “Borrelia Burgdorferi”, esto le genera a la cantante dolores  y pudo deformar su rostro.

En entrevista con Pati Chapoy, la cantante confesó que el día que grabó esa Instagram Stories se sentía sin energía y no tenía ánimos de nada, entonces recibió varios regalos por parte de un amigo, uno de ellos era el famoso vestido color salmón con holanes; al verlo, decidió ponérselo para grabar el video para celebrar que su video “No me acuerdo” había superado los 300 millones de reproducciones, pero al terminar tuvo que tomar reposo.

Ella nunca imaginó que ese pequeño esfuerzo por mantenerse alegre se volvería en un fenómeno viral, pero está agradecida de el amor que ha recibido desde entonces.

Imagen de Anonymous